La inflación de febrero en Mendoza fue del 2,5%, según la DEIE, y cortó una racha de siete meses consecutivos de subas. El índice provincial quedó por debajo del dato nacional, mientras que vivienda y alimentos lideraron los aumentos.
La inflación en Mendoza registró en febrero una suba del 2,5%, de acuerdo con los datos publicados por la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE). El dato significó una desaceleración respecto a enero y el fin de siete meses consecutivos de aumento en el índice mensual.
Además, el indicador provincial quedó por debajo del nivel nacional, que según el INDEC se ubicó en 2,9% durante el mismo período.
El índice de febrero representó una baja de medio punto respecto al 3% registrado en enero, lo que permitió romper la tendencia ascendente que se venía observando desde mediados de 2025.
Durante ese período, la inflación mensual había ido aumentando de forma progresiva, con registros que pasaron de 1,9% en julio a 3% en enero, antes de retroceder en la última medición.
A pesar de la desaceleración, el indicador sigue mostrando niveles de inflación por encima del 2% mensual, lo que mantiene la presión sobre el costo de vida en la provincia.
Dentro del índice general, el sector que registró la mayor suba fue "Vivienda y servicios básicos", con un incremento del 7,8%, impulsado principalmente por aumentos en energía eléctrica y agua potable.
En segundo lugar se ubicó "Alimentos y bebidas", que subió 3,7% y volvió a tener un fuerte impacto en el indicador general, dado que se trata del rubro con mayor peso en la medición del costo de vida.
Otros sectores mostraron incrementos más moderados, mientras que algunos rubros incluso registraron variaciones negativas durante el mes, lo que contribuyó a la desaceleración del índice.
En el acumulado del año, la inflación en Mendoza alcanza 5,5%, mientras que la variación interanual se ubica alrededor del 32,4%, cifras que también se mantienen levemente por debajo de los registros nacionales.
Si bien la caída del índice mensual es interpretada como una señal de desaceleración, los especialistas advierten que el comportamiento de los precios seguirá condicionado por las tarifas de servicios, el valor de los alimentos y la evolución de la economía nacional en los próximos meses.