Tras permanecer cerrado un día por mal tiempo y riesgo de deslizamientos, el Paso Internacional Cristo Redentor volvió a habilitarse este viernes desde las 8:30 para todo tipo de vehículos, generando largas filas y demoras para cruzar a Chile por el complejo fronterizo Los Libertadores.
Después de que el paso fronterizo permaneciera interrumpido debido a condiciones climáticas adversas, lluvias intensas y riesgo de deslizamientos de barro en la alta montaña, las autoridades argentinas y chilenas decidieron reabrir el Paso Cristo Redentor alrededor de las 8:30 de la mañana de este viernes para vehículos particulares, transporte de carga y colectivos.
El cierre había comenzado la noche anterior como medida preventiva, pues las condiciones del lado chileno de la ruta y la posibilidad de desprendimientos representaban un peligro para la transitabilidad segura en la Ruta Nacional 7, principal conexión terrestre entre Argentina y Chile.
A pesar de la reapertura, se registraron importantes demoras y filas de vehículos tanto en el ingreso como en la salida hacia Chile. En Uspallata, muchos conductores quedaron acumulados desde horas antes del corte, lo que anticipa demoras durante la jornada en el corredor internacional conocido como Los Libertadores.
Reportes de viajeros indican que las filas pueden extenderse por varios kilómetros debido al alto flujo vehicular, especialmente en la previa del fin de semana. Estas demoras son comunes en temporada alta, cuando miles de personas cruzan por el paso para acceder a destinos en el Pacífico o regresar a Mendoza.
El Paso Cristo Redentor es uno de los cruces fronterizos más importantes entre Argentina y Chile, utilizado por transportes de carga, colectivos internacionales y turistas que viajan tanto por motivos recreativos como comerciales. Está ubicado a más de 3.000 metros sobre el nivel del mar y su operación depende en gran medida de las condiciones climáticas en la cordillera.
Durante la temporada estival, y particularmente en momentos de feriados, el flujo suele incrementarse considerablemente, lo que contribuye a mayores tiempos de espera incluso cuando el paso está habilitado.