Un sondeo de BTG Pactual y Nexus ubica al mandatario con el 42% frente al 37% del senador conservador en primera vuelta. De cara a un eventual balotaje, la diferencia de dos puntos configura un empate técnico dentro del margen de error.

A escasos días de la contienda presidencial en Brasil, el actual mandatario Luiz Inácio Lula da Silva amplió su ventaja en las intenciones de voto de cara a la primera vuelta, aunque permanece en una situación de empate técnico frente al senador Flávio Bolsonaro en una eventual definición en segunda vuelta. Así lo reveló una encuesta nacional elaborada por la consultora Nexus y difundida por el banco de inversión BTG Pactual, que midió el pulso ciudadano a una semana de los comicios del 4 de octubre.
De acuerdo con el relevamiento, en el escenario de primera vuelta el líder del Partido de los Trabajadores reúne el 42% de los respaldos, registrando una suba de dos puntos porcentuales respecto de la medición previa del 21 de septiembre. Detrás se posiciona el hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro con el 37%, mientras que en la disputa por el tercer escalón aparecen relegados Augusto Cury y el gobernador de Goiás, Ronaldo Caiado, ambos con 5%, seguidos por Renan Santos con el 4%.
En la simulación de un balotaje directo previsto para el 25 de octubre —obligatorio en caso de que ninguna fórmula alcance la mitad más uno de los votos válidos en la ronda inicial—, el actual jefe de Estado cosecharía el 46% de las adhesiones, frente al 44% que captaría el legislador conservador. Al contar el estudio con un margen de error de dos puntos porcentuales, la diferencia entre ambos contendientes se ubica dentro de la zona de paridad estadística, consolidando un clima de polarización extrema.

En el cierre del viaje apostólico del pontífice en Metz, el mandatario francés destacó las raíces religiosas y humanistas del continente. Además, advirtió que la democracia no solo peligra por guerras, sino por la desinformación digital y la soledad.
El sondeo fue ejecutado de manera presencial entre el 25 y el 27 de septiembre sobre un universo de 2.000 ciudadanos en todo el territorio brasileño. Los guarismos ratifican que, si bien el oficialismo consolida un piso electoral sólido para adjudicarse el primer turno, la conformación de mayorías para el desenlace definitivo obligará a ambas fuerzas a disputar voto a voto las preferencias del electorado moderado y de los simpatizantes de terceras fuerzas.