En un foro empresarial antes de partir hacia París junto a Javier Milei para la Argentina Week, el ministro de Economía defendió el superávit fiscal y monetario. Aseguró que el modelo genera previsibilidad de divisas para la inversión.

A pocas horas de abordar el vuelo que lo trasladará a Francia para participar junto al presidente Javier Milei en la Argentina Week de París, el ministro de Economía, Luis Caputo, disertó ante empresarios para ratificar el rumbo del plan de estabilización y despejar temores en torno a la cotización de las divisas. El titular del Palacio de Hacienda sostuvo con énfasis que la administración descarta un escenario de turbulencia cambiaria en el calendario electoral de 2027, aunque advirtió que la gestión económica se estructura preventivamente con la prudencia necesaria para neutralizar cualquier eventual shock externo o interno.
En su intervención corporativa, el ministro cargó en duros términos contra los analistas y sectores productivos que plantean la necesidad de acelerar una corrección del tipo de cambio oficial para mejorar la competitividad. Caputo tildó a esos críticos de "momias que quieren una Argentina pobre" y remarcó que las recetas devaluatorias del pasado solo generaron pérdida del poder adquisitivo y deterioro social, contraponiéndolas con el ancla del equilibrio fiscal y la disciplina monetaria que sostiene su gestión.
El jefe de la cartera económica remarcó que el actual programa macroeconómico garantiza la acumulación y disponibilidad de dólares genuinos para la actividad privada. En ese sentido, aseguró que la continuidad de las reformas estructurales remueve la incertidumbre cambiaria histórica de la Argentina y proporciona las reglas de juego claras y la previsibilidad a largo plazo que demandan las compañías nacionales e internacionales para concretar desembolsos de capital.
El mensaje hacia los hombres de negocios ofició de antesala para la misión que encabezará en territorio europeo, donde la comitiva presidencial mantendrá reuniones con directivos de petroleras, empresas mineras, fondos de inversión y la banca internacional. Desde el Gobierno apuntan a utilizar el foro en la capital francesa como una vidriera para atraer proyectos en sectores estratégicos como gas, litio y agroindustria, respaldados por la narrativa de orden fiscal y estabilidad en las variables macroeconómicas.