·  
Mendoza
clima
4°C

Mundo Alerta epidemiológica

Alerta sanitaria: la OMS advirtió por el riesgo de brotes de enfermedades en Venezuela tras los terremotos

La Organización Panamericana de la Salud advirtió por la propagación de enfermedades prevenibles en los centros de evacuados. El drama por el suministro de agua potable y el crítico estado de los centros médicos de referencia en Caracas.

Viernes, 3 de Julio de 2026
(1587)

Las consecuencias del devastador evento sísmico en Venezuela ingresaron en una fase de extrema complejidad epidemiológica. La Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió un duro informe global en el que advierte sobre un drástico incremento en el riesgo de que se produzcan brotes de enfermedades infecciosas, incluidas patologías severas que son fácilmente prevenibles mediante esquemas tradicionales de vacunación, debido a los históricos déficit de cobertura de inmunización que arrastra el país caribeño.

El director para emergencias de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Ciro Ugarte, precisó durante una videoconferencia con corresponsales internacionales que el peligro de contagio de virus como el sarampión es críticamente elevado en la actualidad. Las alarmas de los sanitaristas se concentran de forma prioritaria en los refugios y centros de evacuados temporales, ámbitos donde el hacinamiento multifamiliar acelera de forma exponencial la velocidad de transmisión.

Crisis del agua potable y campañas selectivas en zonas de desastre

La mayor preocupación del organismo internacional de salud radica en la pérdida de control sobre la calidad del agua de consumo, un servicio esencial que en este momento no está asegurado en las regiones geográficas más devastadas por la catástrofe. Ante la escasez del suministro hídrico, la OPS fijó como prioridad técnica la fiscalización del agua en los grandes campamentos para evitar brotes de cólera u otras infecciones gastrointestinales.

Como mecanismo de contención inmediata, las autoridades médicas regionales evalúan poner en marcha campañas de vacunación selectiva y bloqueos epidemiológicos dirigidos, enfocados en mitigar las enfermedades transmitidas por mosquitos y vectores biológicos. Estas células de vacunación se desplegarán tanto en los centros de damnificados como en los perímetros residenciales que sufrieron los mayores niveles de siniestralidad edilicia.

Hospitales en ruinas: camas reducidas y salas colapsadas

Las auditorías de infraestructura civil ejecutadas por las cuadrillas de la OPS sobre los primeros ocho establecimientos médicos de alta complejidad arrojaron un diagnóstico alarmante: la totalidad de los centros requiere asistencia financiera y logística urgente, habiéndose constatado daños estructurales severos en tres de ellos. El relevamiento detalló las siguientes situaciones críticas:

  • Hospital José María Vargas (Caracas): Considerado un centro asistencial público de referencia nacional, se encuentra en estado de colapso con 96 pacientes alojados de forma precaria en una sala diseñada para solo ocho camas, sumado a un desabastecimiento crítico en su banco de sangre.

  • Hospital Rafael Medina Jiménez (La Guaira): La afectación de sus instalaciones forzó a las autoridades a dictar una reducción drástica de su capacidad operativa, pasando de 108 camas disponibles a apenas 35 para la atención de urgencias.

  • Red sanitaria periférica: Otros 22 centros de atención primaria de la salud reportaron carencias graves de insumos médicos descartables, medicamentos esenciales y fallas en sus sistemas de energía de respaldo.