El presidente ruso Vladimir Putin reconoció por primera vez una escasez de combustible en Rusia, atribuida a los ataques ucranianos contra infraestructura energética, aunque aseguró que la situación "no es crítica".
El presidente de Rusia, Vladimir Putin, admitió por primera vez que el país enfrenta una escasez de combustible como consecuencia de una serie de ataques ucranianos sobre infraestructura energética en territorio ruso.
El mandatario señaló que un grupo de trabajo ya está operando para mitigar el problema, en un contexto en el que el Kremlin enfrenta crecientes tensiones internas y desafíos vinculados a la economía de guerra.
Putin sostuvo que los ataques "generan problemas evidentes", aunque intentó relativizar el impacto al afirmar que la situación "no es de carácter crítico". Al mismo tiempo, confirmó que se analiza la posibilidad de restringir las exportaciones de diésel para estabilizar el abastecimiento interno.
Las declaraciones se produjeron tras una reunión de gobierno en la que se abordó la distribución de combustibles, con especial atención a regiones estratégicas como Crimea, territorio anexado por Rusia y actualmente bajo presión logística.
Ucrania intensificó en las últimas semanas los ataques de largo alcance contra instalaciones energéticas rusas, provocando interrupciones en el suministro y largas filas en estaciones de servicio en distintas regiones.
Según autoridades de Kyiv, estas operaciones buscan debilitar la capacidad de Rusia para sostener la ofensiva militar. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, afirmó que los ataques forman parte de una estrategia para erosionar la infraestructura crítica rusa.
En paralelo, el canciller ucraniano Andriy Sybiha instó a Moscú a sentarse a negociar y advirtió que la prolongación del conflicto empeorará la situación interna de Rusia.
Se puede leer «NO» en las etiquetas de una estación de servicio en Yevpatoriya, dejando en evidencia la escasez de combustible. 11 de junio - Reuters
En declaraciones adicionales, Putin insistió en que los ataques ucranianos tienen como objetivo desviar recursos del frente de batalla y reafirmó que las fuerzas rusas continuarán con sus operaciones militares en el este de Ucrania.
El mandatario también sostuvo que Moscú mantiene como prioridad el fortalecimiento de sus defensas aéreas y la seguridad de las fronteras, en un contexto de creciente presión militar y económica.