La primera ministra italiana Giorgia Meloni desmintió a Donald Trump, quien aseguró que ella le "rogó" una foto durante el G7. El cruce abrió una nueva tensión entre ambos gobiernos.
La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, desmintió al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, luego de que el mandatario asegurara en una entrevista con la televisión italiana que ella le había "rogado" una foto durante la cumbre del G7.
Meloni calificó los dichos como una versión completamente inventada y se mostró sorprendida por el tono utilizado por Trump hacia una aliada. La polémica provocó un fuerte malestar político en Italia y derivó en la cancelación de un viaje a Estados Unidos por parte del canciller Antonio Tajani.
Durante una entrevista telefónica con el canal italiano La7, Trump afirmó: "Ella me rogó que me sacara una foto con ella; me dio pena".
El comentario contrastó con las imágenes difundidas durante la cumbre en Evian-les-Bains, en Francia, donde ambos dirigentes fueron vistos conversando en varias oportunidades.
Tras el encuentro, la propia Meloni había asegurado ante la prensa que la relación con Trump seguía sin cambios y que no había habido reproches entre ambos.
La primera ministra italiana respondió a través de un mensaje publicado en Instagram, donde dijo estar "francamente atónita" por las declaraciones del presidente estadounidense.
"No sé por qué el presidente de Estados Unidos se comporta de esta manera con sus aliados", afirmó Meloni, quien remarcó que no era la primera vez que ocurría una situación similar.
Luego agregó: "Hay algo que debe recordar: ni yo ni Italia rogamos jamás".
La mandataria también cuestionó que Trump no muestre la misma dureza con los enemigos de Occidente y de Estados Unidos, cuyos líderes, según sostuvo, reciben un trato más complaciente por parte del mandatario republicano.
El cruce expone el deterioro de un vínculo que había comenzado con cercanía política. Meloni fue la única líder europea que asistió a la asunción de Trump en enero de 2025 y era vista por varios socios de la Unión Europea como una posible interlocutora privilegiada con Washington.
Sin embargo, la relación se tensó tras la decisión de Estados Unidos de ir a la guerra con Irán. Meloni se manifestó en contra de esa ofensiva y Trump respondió meses atrás que había pensado que la dirigente italiana tenía coraje, pero que se había equivocado.
También hubo diferencias cuando Trump criticó al papa León XIV, a quien acusó de ser débil en materia de seguridad y malo en política exterior. Meloni consideró entonces que esos comentarios eran inaceptables.
Tras las declaraciones de Trump, el presidente italiano Sergio Mattarella llamó a Meloni para expresarle su apoyo.
Dirigentes de distintos sectores políticos también salieron en defensa de la primera ministra. Desde la oposición, el senador Filippo Sensi, del Partido Democrático, sostuvo que nadie tiene derecho a hablarle a un jefe de Gobierno italiano con un tono arrogante.
El líder del Movimiento Cinco Estrellas, Giuseppe Conte, afirmó que Italia no merece una humillación de ese tipo y advirtió que buscar favores de Washington no debe hacerse a costa de la dignidad nacional.
Desde el propio partido de Meloni, Hermanos de Italia, el senador Lucio Malan señaló que las palabras de Trump forman parte de un patrón de comentarios ofensivos hacia distintos líderes europeos.
En tanto, el aliado oficialista Matteo Salvini, de la Liga, resumió su respaldo con una frase directa: "Quien ataca a Giorgia, nos ataca a todos".