El presidente iraní, Masud Pezeshkian, afirmó que la diplomacia y la defensa son parte del poder nacional. Sus declaraciones llegaron tras un nuevo intercambio de ataques con Israel.
El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, defendió este lunes la combinación de diplomacia y capacidad militar en medio de una nueva escalada regional con Israel.
El mandatario aseguró que su país no abandonó "ni la acción ni la mesa de negociación" y sostuvo que la prioridad de Teherán es preservar la seguridad nacional y la tranquilidad de la población.
A través de un mensaje publicado en redes sociales, Pezeshkian afirmó que la diplomacia y la defensa son "las dos alas del poder nacional".
El presidente iraní remarcó que Teherán defenderá con firmeza los derechos de su nación y no retrocederá frente a amenazas externas.
"Nuestra prioridad es la seguridad nacional y la tranquilidad de la población. Defenderemos con firmeza los derechos de la nación y no retrocederemos ante ninguna amenaza", sostuvo.
El mensaje fue difundido después del intercambio de ataques entre Irán e Israel, considerado una de las mayores escaladas desde el alto el fuego alcanzado en abril.

El primer ministro armenio obtuvo una mayoría que le permitirá gobernar en solitario. Su victoria refuerza el giro hacia la Unión Europea y abre una nueva etapa en la relación con Rusia, Azerbaiyán y Turquía.
Las Fuerzas Armadas de Irán anunciaron este lunes el fin de sus ataques contra Israel, luego del lanzamiento de misiles en respuesta al bombardeo israelí contra Beirut, la capital de Líbano.
De todos modos, Teherán advirtió que podría adoptar medidas "mucho más duras y aplastantes" si Israel continúa con sus acciones militares, incluso en territorio libanés.
La decisión se produjo después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reclamara a Israel e Irán el cese inmediato de los ataques.
La Casa Blanca busca preservar el alto el fuego pactado con Teherán hace dos meses, mientras continúan las negociaciones para intentar poner fin al conflicto.
La nueva escalada dejó nuevamente en tensión a Medio Oriente y expuso la fragilidad de los acuerdos diplomáticos alcanzados en los últimos meses.