El presidente estadounidense afirmó que dialogará con Lai Ching-te por una posible venta de armas. Beijing rechazó cualquier intercambio oficial entre Washington y Taipéi.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que hablará con el mandatario taiwanés Lai Ching-te sobre una posible venta de armas, en una decisión que marcaría una fuerte ruptura con la tradición diplomática de Washington.
Desde 1979, cuando Estados Unidos cortó relaciones formales con Taiwán para reconocer al gobierno de China en Beijing, no hubo conversaciones directas entre presidentes estadounidenses y líderes taiwaneses en ejercicio.
Consultado sobre si planeaba hablar con Lai antes de tomar una decisión sobre la venta de armamento a Taiwán, Trump respondió: "Voy a hablar con él. Hablo con todos. Trabajaremos en eso, el problema de Taiwán".
El posible diálogo se produce mientras Washington evalúa un paquete de armas valuado en US$14.000 millones, que incluiría equipos antidrones y sistemas de defensa aérea.
Estados Unidos no reconoce oficialmente a Taiwán como Estado independiente, pero mantiene vínculos estrechos con la isla y está obligado por ley a proveerle medios para su autodefensa.
La base de esa política es la Taiwan Relations Act, aprobada en 1979, que autoriza a Washington a vender armas defensivas a Taipéi.
Trump ya había provocado malestar en Beijing en 2016, cuando, siendo presidente electo, recibió una llamada de la entonces líder taiwanesa Tsai Ing-wen. Ahora, una comunicación directa con Lai podría reabrir una tensión diplomática similar, pero con un escenario regional más delicado.
La reacción de China no tardó en llegar. Un portavoz del Ministerio de Exteriores afirmó que Beijing "se opone firmemente" a los intercambios oficiales entre Estados Unidos y Taiwán, así como a la venta de armas estadounidenses a la isla.
China considera a Taiwán parte de su territorio y no descarta el uso de la fuerza para lograr la reunificación. Por eso, pidió a Washington que deje de enviar "señales equivocadas" a las fuerzas separatistas taiwanesas.
El tema fue uno de los puntos más sensibles durante la reciente cumbre entre Trump y el presidente chino, Xi Jinping, en Beijing. Según el mandatario estadounidense, habló "en gran detalle" con Xi sobre la venta de armas, aunque aclaró que todavía no tomó una decisión.
Trump también destacó que su relación con Xi es "increíble", pero reconoció que el líder chino siente el tema de Taiwán "muy fuertemente".
Desde Taiwán, el gobierno de Lai aseguró que el presidente estaría dispuesto a conversar con Trump sobre la estabilidad en el estrecho de Taiwán. Además, reiteró que la isla es una "democracia soberana e independiente" y que la paz regional no debe ser "sacrificada ni negociada".
Lai, que asumió en 2024, impulsó uno de los mayores refuerzos defensivos de los últimos años para responder a la presión militar china.
La posible llamada entre Trump y Lai podría convertirse en un nuevo punto de fricción entre Washington y Beijing, justo cuando ambas potencias intentan administrar una relación marcada por disputas comerciales, competencia estratégica y tensión militar en Asia.