Los condenados recibieron una pena de cinco años por un robo en Wisconsin. Sin embargo, fiscales federales sostienen que forman parte de una banda vinculada a al menos 15 hechos más.
Dos ciudadanos chilenos fueron condenados a cinco años de cárcel en Estados Unidos por cometer un robo millonario en el condado de Waukesha, en el estado de Wisconsin.
Los condenados fueron identificados como Luciano Cifuentes, de 24 años, y Enjerbet Silva, de 20. Ambos fueron hallados responsables de ingresar a una vivienda de la ciudad de Delafield en octubre pasado y robar joyas valuadas en más de US$100.000.
Durante la audiencia, el juez David Maas calificó el hecho como un ataque "muy selectivo" contra una vivienda de la comunidad.
Según la investigación, los acusados no tenían vínculos con la zona y habrían elegido la vivienda por la posibilidad de encontrar objetos de alto valor.
La fiscal adjunta del condado de Waukesha, Chelsea Thompson, sostuvo que los delincuentes no se retiraban hasta asegurarse de llevarse todo lo que podían.
Pese a la condena, Cifuentes y Silva enfrentarán nuevos cargos federales. Los fiscales aseguran que ambos forman parte de una red delictiva más amplia junto a otros dos sudamericanos.
De acuerdo con la acusación, el grupo habría cometido al menos 15 robos adicionales en viviendas de Florida, Wisconsin y Minnesota.
Las autoridades estiman que la organización sustrajo cerca de US$1 millón en joyas, armas de fuego, metales preciosos y monedas raras.
Según la Oficina del Fiscal de Estados Unidos para el Distrito Este de Wisconsin, los sospechosos residían en Florida y viajaban a otros estados para cometer los robos.
Una vez en la zona elegida, alquilaban propiedades a través de Airbnb en el área de Milwaukee, que luego utilizaban como base de operaciones. Los fiscales indicaron que una metodología similar habría sido aplicada también en la zona de Minneapolis.
Los investigadores sostienen que la banda seleccionaba casas que creían que podían contener dinero en efectivo u objetos de gran valor.
Para ingresar, apuntaban especialmente a viviendas ubicadas cerca de áreas boscosas y forzaban ventanas o puertas de vidrio. El principal objetivo eran joyas, aunque también se llevaron armas, metales preciosos y otros bienes.
Las autoridades señalaron además que los cuatro acusados se encontraban en Estados Unidos de manera irregular, luego de haber permanecido en el país más allá del plazo permitido por sus visas.