La presidenta encargada de Venezuela llegó a Países Bajos para participar en las audiencias ante la Corte Internacional de Justicia por la disputa territorial con Guyana.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, llegó a Países Bajos para participar en las audiencias públicas ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) por la disputa territorial con Guyana sobre la región del Esequibo.
Su presencia en La Haya generó repercusión porque Rodríguez continúa sometida a sanciones de la Unión Europea, incluida una prohibición de entrada al territorio de los Estados miembros. Sin embargo, el régimen de sanciones contempla exenciones temporales en determinados casos, como la asistencia a instancias judiciales internacionales.
Rodríguez viajó para encabezar la delegación venezolana en el tramo final de las audiencias ante el máximo tribunal de Naciones Unidas. El caso enfrenta a Venezuela y Guyana por la validez del Laudo Arbitral de 1899, que fijó la frontera entre la entonces Guayana Británica y Venezuela.
Caracas desconoce el laudo de 1899 y sostiene que estuvo rodeado de irregularidades. En cambio, Guyana defiende la validez de esa decisión y acudió a la CIJ en 2018 para que el tribunal resuelva la controversia.
La región en disputa tiene cerca de 160.000 kilómetros cuadrados, equivale a aproximadamente dos tercios del actual territorio guyanés y es rica en recursos naturales, incluidos minerales, madera y petróleo en áreas cercanas.

El Índice de Precios al Consumidor de Estados Unidos subió 3,8% interanual en abril. El dato superó el registro de marzo y volvió a poner presión sobre la Reserva Federal.
Delcy Rodríguez está sancionada por la Unión Europea desde 2018. Bruselas la incluyó en su lista restrictiva por considerar que había contribuido a debilitar la democracia y el Estado de derecho en Venezuela. Las sanciones incluyen congelamiento de activos y restricción de ingreso a territorio europeo.
Pese a eso, fuentes de la CIJ confirmaron que Rodríguez necesitó una autorización especial del Gobierno neerlandés para viajar a La Haya y participar en la audiencia.
No es la primera vez que se aplica una excepción similar. En julio de 2023, Rodríguez también asistió a la cumbre entre la Unión Europea y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños en Bruselas, pese a estar alcanzada por sanciones europeas.
Tras su llegada, Rodríguez afirmó que viajó para defender los "derechos históricos" de Venezuela sobre la Guayana Esequiba. Según el mensaje difundido por su equipo, Caracas reivindica el Acuerdo de Ginebra de 1966 como base para resolver la disputa con Guyana.
La delegación venezolana insistió en que no reconoce la competencia de la CIJ para decidir sobre la titularidad del territorio y pidió que el tribunal se abstenga de emitir una decisión sobre el fondo del conflicto.
El proceso judicial continúa en La Haya y una sentencia final podría demorar meses. Las decisiones de la CIJ son vinculantes y no tienen instancia de apelación, aunque el tribunal no cuenta con mecanismos propios de ejecución y depende del sistema de Naciones Unidas para su cumplimiento.