Volodímir Zelenski aseguró que Ucrania no atacará la Plaza Roja durante el desfile militar ruso. La decisión forma parte de una tregua de tres días que incluye un intercambio de 1.000 prisioneros ucranianos.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, aseguró que su país no atacará la Plaza Roja de Moscú durante el desfile militar del Día de la Victoria, en el marco de una tregua temporal de tres días que incluye un intercambio de prisioneros con Rusia.
La decisión busca facilitar la liberación de 1.000 prisioneros de guerra ucranianos, según informó el mandatario. En un mensaje publicado en X, Zelenski sostuvo que la Plaza Roja "es menos importante" para Ucrania que la vida de los soldados que pueden volver a casa.
La declaración de Zelenski llegó después de varios días de tensión por la posibilidad de un ataque ucraniano con drones durante el desfile encabezado por Vladimir Putin. El Kremlin había expresado preocupación por los ataques cada vez más frecuentes contra objetivos dentro de territorio ruso y tomó medidas adicionales de seguridad para proteger al mandatario durante el acto.
Además del mensaje político, Zelenski firmó un decreto presidencial en el que se especificó que, "teniendo en cuenta numerosas solicitudes", Ucrania no atacará Moscú para permitir la realización del desfile. La Casa Blanca también intervino en la negociación: Donald Trump afirmó que pidió directamente el acuerdo de tres días y agradeció la aceptación de Putin y Zelenski.
La tregua permitió aliviar el temor ruso a una acción simbólica sobre el corazón político y militar de Moscú, especialmente después de que días antes un dron ucraniano impactara contra un edificio a unos seis kilómetros del Kremlin.

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El tradicional desfile del 9 de mayo, con el que Rusia celebra la victoria soviética sobre la Alemania nazi, será más limitado que en otros años. El Ministerio de Defensa ruso citó la "situación operacional actual" para justificar los cambios, en medio de una guerra que lleva más de cuatro años y que mantiene buena parte del material militar ruso desplegado en Ucrania.
En otras ciudades rusas, los actos por el Día de la Victoria fueron cancelados o reducidos por razones de seguridad. Las autoridades también advirtieron sobre posibles cortes de internet móvil en Moscú para "garantizar la seguridad" de las celebraciones.
El Día de la Victoria tiene un peso simbólico enorme para Rusia, donde casi todas las familias fueron atravesadas por la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, bajo el gobierno de Putin, la fecha fue adquiriendo un tono cada vez más militarizado y se convirtió en una pieza central de su narrativa nacionalista.
Analistas citados por NBC señalaron que la reducción del desfile refleja una situación incómoda para el Kremlin: lo que antes funcionaba como demostración de fuerza ahora también puede convertirse en un blanco. La amenaza de drones ucranianos obligó a Moscú a reducir la exposición pública de su maquinaria militar y a reforzar la seguridad alrededor de Putin.
Mientras las conversaciones de paz mediadas por Estados Unidos siguen estancadas y Rusia muestra pocos avances en el frente, el gesto de Zelenski expone una negociación pragmática: evitar un golpe simbólico contra Moscú a cambio de recuperar prisioneros ucranianos.