El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE. UU. (ICE) confirmó que jugará un papel central en la seguridad del Mundial 2026, lo que generó inquietud entre organizaciones de hinchas y grupos de derechos humanos por la posibilidad de detenciones o deportaciones durante el torneo.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) será una pieza clave en el dispositivo de seguridad previsto para la Copa Mundial de la FIFA 2026, según confirmó el director interino de la agencia, Todd Lyons, ante una audiencia de la Cámara de Representantes.
Lyons aseguró que ICE, particularmente su unidad de Homeland Security Investigations (HSI), formará parte del aparato de seguridad general del torneo, que se celebrará entre junio y julio en Estados Unidos, Canadá y México. Según el funcionario, la agencia trabajará para "asegurar que todos los que visiten las instalaciones tengan un evento seguro y protegido".
La decisión de incorporar al ICE en la seguridad del Mundial generó críticas y preocupación entre organizaciones de aficionados, grupos de derechos civiles y defensores de migrantes. Algunos sectores advirtieron que la presencia de la agencia podría traducirse en detenciones o deportaciones durante el evento, especialmente en ciudades de Estados Unidos donde se realizarán encuentros.
Una coalición de organizaciones que defiende los derechos de los migrantes emitió, incluso, una alerta de viaje para visitantes internacionales que planean asistir a partidos en Florida, señalando que el estado "ya no es un destino seguro" debido a políticas migratorias y posibles operativos que involucran a autoridades federales y locales.
La preocupación por la implicación de agencias federales en eventos deportivos no es nueva. En competiciones previas, como la final de la Copa Mundial de Clubes, se registraron detenciones de migrantes por parte de ICE, lo que activistas consideraron una señal de alerta de cara al próximo Mundial.
Además, grupos de derechos civiles han advertido que las políticas migratorias más estrictas de Estados Unidos, junto con acciones de agencias como ICE, podrían afectar negativamente la participación de hinchas internacionales y la percepción de seguridad en torno al torneo, que atrae a millones de visitantes.
Hasta el momento, autoridades de la FIFA no han emitido una postura oficial sobre estas preocupaciones, pero la polémica sigue creciendo mientras se acerca la fecha del evento global.