El gobierno de Venezuela anunció la liberación de un grupo de presos políticos, entre ellos ciudadanos extranjeros, en el marco de la transición encabezada por Delcy Rodríguez, tras la captura de Nicolás Maduro y el avance del control estadounidense sobre el país.
El gobierno venezolano informó la liberación de un grupo de presos políticos, tanto venezolanos como extranjeros, en una medida que se produce en pleno proceso de transición política luego de la captura de Nicolás Maduro y la asunción interina de Delcy Rodríguez.
El anuncio fue realizado por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, quien aseguró que la decisión apunta a contribuir a la "paz interna" y a un proceso de "reconciliación nacional", en un contexto marcado por la fuerte presión internacional y el control de Estados Unidos sobre sectores clave del país.
Si bien el gobierno venezolano no difundió una lista oficial completa, distintas fuentes confirmaron la excarcelación de ocho presos políticos, entre ellos ciudadanos extranjeros, especialmente de nacionalidad española, detenidos durante los últimos años bajo acusaciones vinculadas a conspiración y terrorismo.
Entre los liberados se encuentran activistas, dirigentes opositores y personas arrestadas en el marco de protestas contra el régimen chavista. Organismos de derechos humanos celebraron las excarcelaciones, aunque advirtieron que aún permanecen cientos de presos políticos detenidos en cárceles venezolanas.
La liberación se da en un escenario de reconfiguración política y geopolítica, tras la intervención de Estados Unidos, la detención de Maduro y el inicio de un esquema de tutela internacional sobre Venezuela, especialmente sobre su industria petrolera.
Desde el oficialismo venezolano sostienen que las excarcelaciones forman parte de un proceso gradual, mientras que sectores opositores y organizaciones internacionales reclaman una liberación total y sin condiciones de todas las personas detenidas por motivos políticos.
Diversas ONG remarcaron que las liberaciones representan un avance, pero insistieron en que no pueden ser utilizadas como moneda de negociación política. Según estimaciones independientes, antes de estas medidas Venezuela registraba más de 800 presos políticos, cifra que comenzó a reducirse de manera parcial tras el anuncio oficial.
En tanto, la comunidad internacional sigue de cerca el desarrollo del proceso de transición y el cumplimiento de los compromisos asumidos por las autoridades venezolanas en materia de derechos humanos, justicia y garantías democráticas.