Los letrados del exdirigente presentaron un escrito para revocar la prohibición de contacto, argumentando que la declaración de Candela Arizaga debilitó la hipótesis de delito y que ambos buscan revincularse.

La situación judicial de Facundo Moyano dio un nuevo giro luego de que su defensa legal presentara un contundente escrito ante la Fiscalía para solicitar que se revisen y levanten las medidas restrictivas que le prohíben acercarse a su pareja, Candela Arizaga. Este pedido formal se suma al que la propia modelo realizó en las últimas horas en los tribunales, donde también manifestó su voluntad de retomar el vínculo con el dirigente.
El documento, al que tuvo acceso Infobae y fue redactado por los abogados Alfredo Gascón y Miguel Ángel Molina, sostiene que el escenario probatorio cambió de manera radical desde el momento en que se impusieron las cautelares. Según la postura de la defensa, la hipótesis inicial sobre supuestas lesiones y privación ilegítima de la libertad perdió sustento tras la incorporación de nuevos testimonios que descartaron la existencia de un contexto de violencia de género.
El eje central del planteo radica en la declaración testimonial brindada por la propia Candela Arizaga, quien negó ante los fiscales haber sido víctima de agresiones por parte de su pareja y aclaró que no impulsó ninguna denuncia formal. Para los letrados, el expediente se encuentra muy cerca de comprobar la inexistencia de un delito, por lo que advirtieron que las restricciones de carácter preventivo no pueden transformarse en una sanción anticipada.
Asimismo, el escrito abordó la presunta violación de la perimetral que investiga la Justicia tras la difusión de imágenes que los habrían mostrado juntos en un hotel. Sin admitir la veracidad del encuentro, la defensa remarcó que ambos protagonistas reclaman públicamente poder revincularse: "Dos personas que solicitan y casi claman por lo mismo demuestran que no habría temor alguno entre ellos", sintetiza el texto, enfatizando que en la actualidad no existe ningún conflicto ni un riesgo concreto que justifique mantener la prohibición.
Finalmente, los abogados reclamaron que, en caso de que la fiscalía evalúe endurecer las medidas cautelares, se notifique previamente a la defensa y se convoque a una audiencia formal para poder debatir los elementos probatorios antes de tomar cualquier decisión restrictiva de mayor intensidad.