El ministro de Economía de Brasil, Dario Durigan, y el canciller Mauro Vieira respondieron con dureza a las descalificaciones de Javier Milei contra Lula da Silva. Pese a calificar los hechos como graves, descartaron retirar a los embajadores.
El ministro de Economía de Brasil, Dario Durigan, y el canciller Mauro Vieira cuestionaron con dureza al presidente argentino Javier Milei tras sus descalificaciones hacia Luiz Inácio Lula da Silva. La controversia escaló luego de que el mandatario argentino calificara a su par brasileño de "ladrón y presidiario" durante un acto político junto al senador Flávio Bolsonaro en territorio del país vecino.
En declaraciones a Radio Jornal de Pernambuco, Durigan cruzó al jefe de Estado argentino: "El payaso de presidente de Argentina vino a Brasil y habló de Brasil, cuando su riesgo país es mucho mayor, su deuda pública es mucho mayor y su inflación es mucho mayor", expresó el funcionario.
El titular de la cartera económica repasó los indicadores de su país para contrarrestar los cuestionamientos, destacando una proyección de crecimiento del PBI del 2%, desempleo cercano al 6% y una inflación interanual del 4,64%, a pesar de mantener tasas de interés en el 14,25% anual.
En tanto, el canciller Mauro Vieira declaró a TV Globo que las manifestaciones de Milei representan una injerencia grave e inaceptable en los asuntos internos de la nación. Sin embargo, descartó la retirada del embajador brasileño en Buenos Aires, argumentando que la diplomacia debe priorizar el diálogo y exigir explicaciones formales por los canales correspondientes.