Dos mujeres fueron atacadas durante la madrugada en Ezeiza, con apenas minutos de diferencia y a pocas cuadras de distancia. Los agresores escaparon en un auto negro y son buscados.
Dos mujeres sufrieron intentos de secuestro durante la madrugada del domingo en la localidad bonaerense de Ezeiza. Los ataques ocurrieron con apenas minutos de diferencia y a solo dos cuadras de distancia, mientras ambas víctimas esperaban el colectivo para ir a trabajar.
Los hechos quedaron registrados por cámaras de seguridad y generaron fuerte alarma entre los vecinos de la zona, que reclamaron mayor presencia policial.
El primer episodio ocurrió cerca de las 4.30 en la esquina de Pravaz y Dorrego. En las imágenes difundidas por Canal 4 de Ezeiza se observa cómo un hombre baja de un BMW negro, se acerca por detrás a una joven que aguardaba el transporte público e intenta arrastrarla por la fuerza hacia el vehículo.
El agresor, que vestía campera beige y pantalón deportivo negro, aprovechó la soledad de la calle para atacar. Sin embargo, los gritos de la víctima y el paso casual de otro auto frustraron el intento de secuestro.
"Me quisieron meter directamente en un auto. ¿Qué falta que pase para que alguien pueda hacer algo? ¿Dónde está toda la supuesta seguridad de Ezeiza?", denunció Berenice, la joven atacada, en diálogo con SM Noticias.
La víctima contó además que hace dos meses ya había sufrido otro episodio violento, cuando intentaron robarle y la golpearon en la cabeza con un arma. "Por favor cuídense chicas, no anden solas porque no saben si un día normal en el que van a trabajar pueden volver con vida", advirtió.
Apenas dos minutos después, el mismo auto negro apareció en Pravaz y Tucumán, a pocas cuadras del primer ataque. Allí, un hombre descendió nuevamente del vehículo y emboscó a otra mujer que caminaba por la calle.
Las cámaras registraron el momento en que el agresor intentó obligarla a subir al auto. La víctima se resistió, forcejeó y finalmente logró liberarse.
Tras el segundo intento, los sospechosos escaparon y hasta el momento no fueron detenidos. La secuencia provocó indignación entre los vecinos, que denunciaron falta de seguridad y aseguraron que "la zona está liberada".
La investigación continúa para identificar a los agresores y determinar si el mismo grupo estuvo detrás de ambos ataques.