Dos policías federales fueron atacados a balazos mientras realizaban tareas de inteligencia en Villa Banana. Uno murió en el lugar y otro permanece internado en grave estado.
La violencia volvió a sacudir a Rosario con un ataque armado que dejó como saldo un policía federal muerto y otro gravemente herido. El episodio ocurrió en el barrio Villa Banana, mientras ambos efectivos realizaban tareas de inteligencia de civil en el marco del Plan Bandera.
El hecho se produjo entre las 22.30 y las 23, cuando los agentes ingresaron a un pasillo del barrio con la intención de identificar a un grupo de personas. Según las primeras informaciones, estaban de civil y sin chalecos antibalas cuando fueron atacados a tiros.
La víctima fatal fue identificada como Rodolfo Manfredi, de 30 años, quien recibió un disparo en el pecho y murió prácticamente en el lugar. Su compañero, Emilio V., de 34 años, también fue alcanzado por los disparos y fue trasladado de urgencia al Hospital Italiano.
El último parte médico indicó que Emilio V. permanece en terapia intensiva y en estado crítico. De acuerdo con la información difundida, perdió una importante cantidad de sangre y sufrió lesiones graves en el bazo, el diafragma y el intestino grueso.
El ataque también dejó herido a un vecino de 41 años, quien recibió un balazo en el pecho y fue trasladado al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez por su hermano en un auto particular. Ese familiar quedó detenido de manera preventiva, mientras que el vehículo, un Volkswagen Voyage negro, fue secuestrado para peritajes.
El tiroteo ocurrió en un pasillo ubicado a unos 30 metros del ingreso al barrio. Durante las primeras pericias, los investigadores detectaron una vivienda con signos de haber sido violentada: la puerta estaba barreteada, las luces permanecían encendidas y el interior se encontraba revuelto.
En ese lugar también fue secuestrada una balanza de precisión, un elemento que los investigadores analizarán para determinar si la vivienda tenía vinculación con actividades relacionadas al narcotráfico.
Tras el ataque, la Policía de Santa Fe desplegó un fuerte operativo de seguridad en la zona. Efectivos con armas largas y escudos custodiaron el barrio para preservar la escena, evitar nuevos enfrentamientos y permitir el trabajo de los peritos.
La gravedad del episodio motivó la llegada a Rosario del jefe de la Policía Federal, Alejandro Robles, y de funcionarios del Ministerio de Seguridad de la Nación. La causa quedó a cargo de la fiscal María Laura Riccardo, quien busca reconstruir cómo se produjo el ataque y determinar si durante la agresión fue robada el arma reglamentaria del policía asesinado.