La causa investiga las muertes de dos bebés prematuros en el Hospital SAMIC de El Calafate. La Justicia analiza historias clínicas, estudios médicos y posibles irregularidades en neonatología.
La Justicia de Santa Cruz investiga la muerte de dos bebés prematuros ocurridas en abril en el Hospital SAMIC de El Calafate. La causa apunta a determinar si hubo mala praxis o irregularidades en el área de neonatología.
La investigación comenzó a partir de la denuncia de una médica que trabajaba en el hospital. La presentación fue realizada inicialmente en Córdoba y luego remitida a la Justicia santacruceña, donde derivó en una causa por homicidio culposo.
El primer caso fue el de Lucca Emanuel Morales, quien nació el 3 de abril con bajo peso y murió tres días después. Según el certificado de defunción, la causa fue un paro cardiorrespiratorio asociado a prematurez y hemorragia pulmonar.
El mismo 6 de abril, día de la muerte de Lucca, nació Alexi Natanael Andrade, otro bebé prematuro. Permaneció internado en neonatología y murió el 16 de abril. Su acta de defunción consignó paro cardiorrespiratorio, sepsis por un germen multirresistente y prematurez.
Con el paso de los días, a la denuncia inicial se sumaron las presentaciones de las familias de ambos bebés. Los abogados Ignacio Alcántara y Javier Silvio Postolski representan a los familiares en las causas.

El hallazgo ocurrió en el barrio Cantera 25 de Concepción del Uruguay. La Fiscalía analiza cámaras de seguridad para determinar quién dejó el feto en el lugar.
El eje de la investigación está puesto en la colocación de una vía central para administrar medicación. Según explicó la querella, existen distintos tipos de acceso, entre ellos la vía femoral y la subclavia.
La hipótesis de los abogados de las familias es que, en ambos casos, se habría utilizado una vía subclavia, un procedimiento más complejo que requiere controles específicos para evitar daños internos.
En el caso de Lucca, la sospecha es que la vía pudo haber provocado una perforación pulmonar, lo que explicaría la hemorragia consignada en el certificado. En el caso de Alexi, la querella sostiene que la vía habría perforado el corazón y generado una acumulación de líquido que impidió su funcionamiento.
Otro punto bajo análisis es la posible inconsistencia en los diagnósticos. En el caso de Alexi, aunque se consignó una infección intrahospitalaria, la querella sostiene que los últimos estudios habrían dado negativo y que esa información no habría sido comunicada a la familia.
El juez Pablo Albarracín ordenó nuevas medidas de prueba para avanzar en la investigación. Entre ellas, la intervención del Cuerpo Médico Forense de Río Gallegos y el acceso a historias clínicas, estudios y análisis realizados en el hospital.
También se solicitó la exhumación del cuerpo de Alexi, prevista para esta semana, con el objetivo de precisar las causas de su muerte.
La causa también pone bajo la lupa la actuación de al menos dos profesionales: la jefa de neonatología y un cirujano que habrían intervenido en los procedimientos. Por el momento, no hay personas imputadas.
En paralelo, se espera la declaración de la médica neonatóloga María Victoria Bianchi, quien realizó la denuncia original. Desde el juzgado indicaron que su testimonio será tomado más adelante para preservar la prueba.
Un dato que llamó la atención de la querella es que el propio Hospital SAMIC se presentó como querellante en la causa, algo que podría indicar que la institución también busca esclarecer posibles irregularidades internas.
Mientras se analizan las historias clínicas y se esperan los resultados de las pericias, la investigación continúa en etapa de instrucción.