La Justicia analiza si un hombre desaparecido en 2020 fue víctima del presunto asesino serial de Jujuy. Restos hallados y pruebas de ADN podrían ser clave.
La Justicia de San Salvador de Jujuy investiga si Sergio Daniel Callata, desaparecido hace cuatro años, fue una de las víctimas de Matías Jurado, señalado como presunto asesino serial.
El caso, que se mantiene sin resolución desde 2020, tomó un nuevo impulso a partir del hallazgo de restos en la vivienda del acusado, lo que abrió una línea de investigación que podría modificar el rumbo de la causa.
Callata fue visto por última vez cuando salió rumbo al centro de la ciudad. Días después, su vehículo apareció abandonado en una zona cercana a Ocloyas, sin signos de violencia ni indicios claros sobre lo ocurrido.
Desde entonces, la causa estuvo marcada por la falta de avances concretos, pese a operativos de búsqueda y relevamientos en distintos puntos de la provincia.
"Es una incertidumbre todos los días, sin saber qué pasó".
En los últimos días, la investigación incorporó un elemento clave: la toma de muestras de ADN a familiares de Callata para compararlas con restos encontrados en la casa de Jurado.
El resultado de esos análisis podría confirmar una hipótesis tan esperada como temida por el entorno de la víctima: conocer su destino tras años de incertidumbre.
Matías Jurado fue detenido en 2025 en el barrio Alto Comedero y está imputado por múltiples homicidios. Según la investigación, habría captado a sus víctimas mediante engaños, para luego asesinarlas y ocultar los cuerpos.
Los peritajes realizados en su vivienda permitieron hallar restos humanos, algunos enterrados y otros dispersos en distintos puntos, lo que dio lugar a la identificación de varias víctimas.
Hasta el momento, la causa lo vincula con al menos cinco homicidios, aunque el hallazgo de perfiles genéticos no identificados mantiene abierta la posibilidad de que el número de víctimas sea mayor.
En ese contexto, la posible conexión con la desaparición de Callata introduce un nuevo elemento en la investigación, que permanece en una etapa clave a la espera de los resultados de ADN.