Un fuerte temporal provocó inundaciones, evacuaciones y suspensión de clases en Tucumán. El pronóstico anticipa que las tormentas continuarán varios días más, lo que mantiene en alerta a las autoridades y a miles de vecinos afectados.
La provincia de Tucumán atraviesa una grave emergencia climática tras varios días de lluvias intensas que provocaron inundaciones, rutas cortadas y cientos de familias evacuadas en distintos puntos del territorio.
El temporal se intensificó durante el fin de semana y dejó cifras récord de precipitaciones: en algunas zonas cayeron cerca de 170 milímetros de agua en un solo día, una cantidad equivalente a varias semanas de lluvia en la región.
Las consecuencias fueron inmediatas. Barrios anegados, vehículos arrastrados por el agua y ríos desbordados obligaron a evacuar a numerosas familias, especialmente en el sur de la provincia.
Uno de los puntos más críticos es la localidad de La Madrid, donde el desborde del río Marapa generó anegamientos generalizados y obligó a los vecinos a abandonar sus viviendas de forma preventiva.
También se reportaron complicaciones en ciudades como Aguilares, Alberdi y otros municipios del sur provincial, donde el agua cubrió calles, viviendas y caminos rurales.
Frente a esta situación, el Gobierno tucumano dispuso la suspensión de clases en toda la provincia al menos hasta el viernes, con el objetivo de resguardar a estudiantes y docentes ante el riesgo de nuevas tormentas.
El temporal además provocó cortes de rutas y problemas en el transporte, lo que dejó a varias localidades parcialmente aisladas durante varias horas.
El panorama climático todavía no es alentador. Según el Servicio Meteorológico Nacional, Tucumán continúa bajo alerta por tormentas, con posibilidad de fuertes lluvias, ráfagas de viento, actividad eléctrica y caída de granizo.
Especialistas anticiparon que las precipitaciones podrían mantenerse intensas al menos hasta mediados de marzo, con un período de inestabilidad que se extendería durante varios días.
Incluso algunos pronósticos advierten que el ciclo de lluvias podría prolongarse hasta cerca del 24 de marzo, lo que complica aún más la situación en zonas ya saturadas de agua.
Las autoridades mantienen operativos de asistencia y monitoreo en las áreas más afectadas mientras se espera la evolución del clima en los próximos días.
En este contexto, el temor principal es que nuevas lluvias intensas provoquen más desbordes de ríos y anegamientos, ya que muchos suelos se encuentran completamente saturados tras varios días consecutivos de tormentas.