Tras ocho meses sin noticias, la aparición de un par de zapatillas y restos óseos cerca del río Iruya reavivó la investigación por la desaparición de Fernando Rodríguez, mientras familiares exigen respuestas y esperan resultados de pericias.
Salta - Una nueva pista podría aportar claridad a uno de los casos de desaparición más inquietantes de los últimos meses en la provincia de Salta: a ocho meses de la ausencia de Fernando Rodríguez, aparecieron zapatillas y restos humanos en un sector cercano al río Iruya, lo que reactivó la investigación y el reclamo de su familia por respuestas.
Rodríguez, de 29 años, fue visto por última vez el 9 de mayo de 2025, durante una celebración patronal y un campeonato en el paraje Chiyayoc, departamento de Iruya. Testigos relataron que aquel día participó de una pelea con varios jóvenes en el centro comunitario y luego fue observado recostado fuera del salón, aparentemente dormido; desde ese momento no volvió a ser visto por familiares ni vecinos.
Según informaron medios locales y judiciales, las intensas lluvias registradas en diciembre pasado facilitaron la aparición de un par de zapatillas que, presumiblemente, serían de Rodríguez, junto con restos humanos dispersos, a unos tres kilómetros de Chiyayoc. Estas pertenencias fueron localizadas cerca del río Iruya, y generaron una fuerte expectativa en torno a su posible vínculo con la desaparición.
Los restos y pertenencias ya fueron recuperados por peritos forenses, quienes trabajan en análisis genéticos y cotejos científicos para determinar si corresponden a Rodríguez o a otra persona, un paso crucial para avanzar en la causa judicial.
La familia de Rodríguez, especialmente su hermana Reyna Rodríguez, señaló que la pista hallada es un momento "clave para la investigación" y que esperan que las pruebas confirmen la identidad, al tiempo que exigieron mayor transparencia y celeridad en las actuaciones oficiales. Algunos vecinos incluso sospechan que hubo encubrimiento o falta de intervención oportuna tras los hechos del 9 de mayo, cuando algunos testigos lo vieron en un estado vulnerable después de la pelea, pero nadie intervino.
La causa está a cargo de la Fiscalía Penal 2 de la Unidad de Graves Atentados Contra las Personas, bajo la supervisión del fiscal Gabriel González. Las autoridades continúan con la investigación, que ahora gira en torno a la confirmación de los restos encontrados, los resultados de las pericias y la reconstrucción de los hechos de la madrugada en que Rodríguez desapareció.
Mientras tanto, la comunidad de Iruya y los familiares mantienen la presión para que se esclarezca el caso, movilizados por la esperanza de cerrar un capítulo que ha generado dolor, especulación e incertidumbre en la región.