Una comitiva técnica del organismo llegó a Buenos Aires para evaluar el programa económico; la aprobación abriría un nuevo desembolso de US$900 millones en medio de vencimientos críticos.

Una delegación técnica del Fondo Monetario Internacional (FMI), liderada por Joyce Wong, arribó a Buenos Aires para iniciar la tercera revisión del programa económico vigente. La visita coincide con el viaje del ministro de Economía, Luis Caputo, a la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York, acompañado por el presidente Javier Milei, dejando la negociación operativa en manos de los equipos técnicos de la cartera.
El objetivo central de las reuniones es auditar el cumplimiento de los compromisos asumidos. En el frente monetario, el Gobierno mostrará un sobresaliente sobrecumplimiento en la compra de divisas y en la acumulación neta de reservas del Banco Central, superando con holgura las metas fijadas para el período. Sin embargo, la mayor incertidumbre recae en el ámbito fiscal: la meta de superávit primario del 1,4% del PBI presenta dificultades debido a la caída de la recaudación tributaria.
Si el equipo técnico otorga su visto bueno y el Directorio Ejecutivo lo aprueba, Argentina desbloqueará un desembolso clave de US$900 millones correspondiente al esquema de financiamiento de 2026. La fiscalización es determinante para el flujo oficial de divisas, ya que el país afronta esta semana un vencimiento con el FMI de US$803 millones, al que se suman otros compromisos financieros programados entre noviembre y diciembre.