Un estudio de la Universidad de Buenos Aires reveló que el 48,9 % de los jóvenes de 18 a 29 años sufre una vulnerabilidad caracterizada por bajos ingresos, informalidad laboral y ansiedad. Seis de cada diez hogares no cubren sus gastos.
Un estudio realizado por la Universidad de Buenos Aires (UBA) a través del Ciclo Básico Común reveló que el 48,9 % de los jóvenes argentinos de 18 a 29 años atraviesa un escenario de vulnerabilidad signado por la escasez de ingresos, la informalidad laboral y los problemas de salud mental. El reporte indicó que en seis de cada diez hogares los fondos no alcanzan para cubrir los costos del mes y que el 78 % de los jóvenes carece de cobertura médica privada, dependiendo de la atención en hospitales públicos.
En el plano laboral, solamente el 18,9 % del segmento cuenta con un empleo registrado, mientras que dos de cada diez no estudian ni trabajan. Asimismo, la precariedad laboral coincide con un menor nivel de instrucción formal: el 60,5 % no concluyó los estudios secundarios y apenas el 25 % se encuentra cursando alguna carrera o capacitación en la actualidad.
La salud mental representa uno de los ejes más alarmantes del informe. El 70 % de los consultados manifestó sufrir ansiedad constante o problemas de nervios, un 50 % expresó síntomas de depresión y un 30 % reconoció dificultades para controlar consumos de alcohol o sustancias. En términos de infraestructura familiar, el 40 % afirmó vivir en entornos inseguros y el 46,2 % integra hogares de cinco o más miembros.
A pesar de las adversidades, el 31,9 % proyecta conseguir un trabajo mejor y un 29,8 % anhela el acceso a la vivienda propia. Finalmente, el informe destacó la brecha en el consumo de medios: el 71,2 % se informa sobre el país mediante Instagram y Facebook, frente a solo un 18 % que utiliza la televisión.