Un informe de Provincia Microcréditos reveló que el 44,6 % de los jubilados tiene deudas activas y crecen los atrasos superiores a 90 días. El fenómeno afecta a más de cuatro millones de adultos mayores por la caída del poder adquisitivo.
El endeudamiento en los adultos mayores trepó a niveles preocupantes al confirmarse que el 44,6 % de las personas en edad jubilatoria mantiene deudas activas, alcanzando a más de cuatro millones de personas en todo el país. Según el reporte de Provincia Microcréditos (Grupo Bapro), la proporción de deudores en la clase pasiva creció casi cinco puntos porcentuales respecto de 2022, reflejando un aumento significativo en el uso de crédito para saldar gastos cotidianos y demoras de más de 90 días en las cuotas.
La problemática se enmarca en una suba generalizada de la morosidad familiar, que a nivel nacional alcanzó el 12,8 % en mayo y trepó al 18,6 % en la Provincia de Buenos Aires. El informe atribuye esta fragilidad financiera a la pérdida del 19 % del poder adquisitivo de la jubilación mínima con bonos respecto de noviembre de 2023 (y un 30 % frente a 2018), un deterioro agudizado por los incrementos por encima del promedio en insumos clave como medicamentos, prestaciones médicas y alimentos.
A nivel general, análisis procesados por la consultora EcoGo sobre datos del Banco Central indican que 5,8 millones de personas arrastran mora superior a tres meses sobre un total de 20,9 millones de tomadores de crédito en el sistema.
Asimismo, se remarcó que el incumplimiento trepa al 28 % entre quienes se financian con entidades no bancarias, frente al 12,8 % de la banca tradicional, debido a las elevadas tasas de interés punitorio que aplican las financieras de consumo sobre los deudores.