El barril de Brent escaló hasta cotizar cerca de los u$s94,35 mientras el WTI avanzó a u$s87,4 tras la intensificación de las acciones militares en el estrecho de Ormuz y el mar Rojo. Las tensiones geopolíticas reencienden el temor a la inflación global.
El precio internacional del petróleo registró un salto en las principales plazas financieras debido a la profundización del conflicto en Medio Oriente. El barril de Brent experimentó una suba del 3,7% para ubicarse en torno a los u$s94,35, mientras que el indicador estadounidense WTI avanzó un 3,4% cotizando a u$s87,4 por unidad.
La escalada responde a la acumulación de riesgos geopolíticos en puntos clave del comercio internacional. Las acciones militares ordenadas por Estados Unidos y los bloqueos marítimos sobre el mar Rojo forzaron a los buques petroleros a desviar sus rutas, incrementando los tiempos de viaje y los costos logísticos hacia Asia.
La volatilidad en los valores del crudo se intensificó tras las declaraciones del presidente Donald Trump y del secretario de Estado Marco Rubio, quienes descartaron negociaciones inmediatas con Teherán y advirtieron que adoptarán medidas para resguardar la seguridad de navegación en el estrecho de Ormuz.
A este panorama se suman complicaciones en el mar Negro, donde ataques a buques cisterna interrumpieron la recepción de crudo procedente de Kazajistán. Esta terminal moviliza alrededor de 1,7 millones de barriles diarios, por lo que una traba prolongada generará mayor presión sobre la oferta mundial.
El encarecimiento del petróleo vuelve a ubicarse como un eje de preocupación para los analistas económicos. La distorsión en el transporte de hidrocarburos no solo impacta sobre el valor directo de la energía, sino que reaviva las alertas por la inflación global en los países desarrollados.
En este escenario, los mercados monitorean la evolución de las hostilidades en Medio Oriente para determinar el impacto definitivo en la política monetaria de las bancas centrales y en las cotizaciones de las materias primas.