Un borrador elaborado por el Ministerio de Desregulación plantea derogar leyes históricas que afectan al agro, la vitivinicultura y la industria nacional. La propuesta busca eliminar la Coviar, flexibilizar el Ipcva y desregular varios sectores.
El Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, conducido por Federico Sturzenegger, avanza en la elaboración de un ambicioso proyecto de ley que promete transformar el entramado productivo nacional. El texto borrador comenzó a circular entre cámaras empresarias y entidades rurales, proponiendo la modificación o derogación de normativas históricas para reducir la intervención estatal.
El capítulo vitivinícola contiene uno de los puntos más debatidos: la derogación formal de la ley que creó la Coviar en 2004. De prosperar esta iniciativa en el Congreso, desaparecería el marco legal que dio origen a la entidad encargada de ejecutar el Plan Estratégico Vitivinícola, y los fondos remanentes del organismo pasarían a la órbita del Instituto Nacional de Vitivinicultura.
Esta medida se suma a los intentos previos de la Secretaría de Agricultura por suspender las contribuciones obligatorias que financian a la corporación, decisión que actualmente se encuentra frenada por una cautelar judicial. Asimismo, el proyecto plantea reducir los controles e inspecciones sobre la cadena productiva y flexibilizar las prácticas enológicas en el sector.
En el ámbito ganadero, la propuesta oficial apunta a modificar el esquema de financiamiento del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina. La intención del Ejecutivo es eliminar el aporte compulsivo de la cadena bovina y reemplazarlo por un sistema de adhesión voluntaria, buscando aliviar la carga tributaria sobre los productores del sector.
En esa misma línea, el borrador deroga la obligación que tenían los laboratorios internacionales de comenzar a fabricar en el país, en un plazo de cuatro años, cualquier producto veterinario importado. Con este cambio, las firmas extranjeras podrán comercializar sus insumos en el mercado local sin necesidad de instalar plantas de producción en el territorio nacional.
El paquete impulsado por la gestión oficial va mucho más allá del ámbito agropecuario e impacta en diversos rubros de la economía cotidiana. Entre las medidas más destacadas, se elimina la regulación sobre el gas licuado para que las garrafas se rijan por oferta y demanda, y se habilita la venta de medicamentos de venta libre en comercios de cercanía como kioscos.
Por último, la iniciativa remueve la exigencia de título universitario para ejercer como corredor inmobiliario, deroga la Ley de Precio Único del Libro para permitir promociones en grandes cadenas y abre el régimen de cabotaje marítimo a buques de bandera extranjera para el transporte de cargas y pasajeros entre puertos argentinos.