En abril, las empresas exportadoras tomaron más financiamiento en dólares en bancos locales que en el exterior por primera vez desde 2019. El mercado lo atribuye a la estabilidad cambiaria y a la mayor disponibilidad de depósitos.
El crédito en dólares volvió a ganar protagonismo en el sistema financiero argentino. En abril, por primera vez desde 2019, las empresas exportadoras eligieron financiarse más con bancos locales que mediante anticipos de clientes o líneas externas, una señal que en el mercado interpretan como un cambio de clima financiero.
El dato surge del último Anexo estadístico del mercado de cambios y balance cambiario publicado por el Banco Central. Según el informe, la financiación doméstica de exportaciones alcanzó los US$1.380 millones en abril y superó tanto a los cobros anticipados de exportaciones, que fueron de US$857 millones, como a las prefinanciaciones externas, que llegaron a US$253 millones.
La última vez que se había registrado una dinámica similar fue en julio de 2019, antes de la devaluación posterior a las PASO y del regreso de las restricciones cambiarias.
Detrás del fenómeno aparecen varios factores: la flexibilización del cepo, una mayor disponibilidad de depósitos en dólares dentro del sistema financiero local, tasas más competitivas y un tipo de cambio relativamente estable, que redujo las expectativas de una corrección brusca.
Durante los años de mayores restricciones cambiarias, muchas empresas exportadoras habían optado por financiarse a través de anticipos de clientes o líneas del exterior. El crédito local en moneda extranjera había perdido profundidad y participación dentro de las operaciones.
Según los datos oficiales, entre 2016 y julio de 2019, período sin cepo, las exportaciones financiadas representaron en promedio el 75,3% del total y predominaba el crédito otorgado por bancos locales. En cambio, entre agosto de 2019 y marzo de 2025, bajo restricciones cambiarias, el financiamiento cayó al 38,2% de las operaciones y crecieron las prefinanciaciones externas y los cobros adelantados.
Con la flexibilización cambiaria implementada el año pasado, ese escenario comenzó a revertirse. En abril se registraron cobros por exportaciones por US$5.819 millones, el mayor monto desde 2022, mientras que el financiamiento volvió a representar el 78,2% de las operaciones.
El cambio de tendencia también se observa en el stock total de préstamos en moneda extranjera. De acuerdo con un informe de First Capital Group, en mayo los créditos en dólares crecieron 2,4% mensual y alcanzaron un saldo de US$23.279 millones, lo que implicó una suba del 48% interanual.
"La calma que observamos en la cotización de la moneda extranjera favorece la demanda de operaciones de este tipo, así como la existencia de depósitos de terceros", señaló Guillermo Barbero, socio de First Capital Group.
La mayor parte de esa cartera continúa concentrada en líneas comerciales destinadas a empresas. Según el relevamiento, el 74,3% de la deuda en moneda extranjera corresponde a préstamos comerciales, que avanzaron 2,3% mensual y 43% interanual.
El crecimiento también alcanzó a otros segmentos productivos. Los créditos prendarios nominados en dólares aumentaron 9,2% en mayo, hasta llegar a un saldo equivalente a US$1.328 millones, impulsados principalmente por operaciones vinculadas a maquinaria importada, el agro y el sector energético.
El repunte del crédito en dólares aparece así como una señal de mayor confianza financiera, aunque su continuidad dependerá de que se sostengan la estabilidad cambiaria, la liquidez bancaria y la demanda de financiamiento por parte de los sectores exportadores.