·  
Mendoza
clima
16°C

Economía Inflación

Jubilados con la mínima siguen perdiendo poder adquisitivo pese a los aumentos

Un informe del IARAF marcó una fuerte diferencia entre los jubilados de menores ingresos y quienes cobran haberes más altos. El bono de $70.000 permanece congelado y erosiona el poder de compra.

Lunes, 18 de Mayo de 2026
(299516)

Las jubilaciones mínimas con bono acumularon una pérdida real del 10,3% desde el inicio del gobierno de Javier Milei, según un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF).

El estudio muestra una evolución desigual dentro del sistema previsional: mientras los haberes más altos lograron recuperar poder adquisitivo frente a la inflación, los jubilados de menores ingresos continúan perdiendo capacidad de compra.

La mínima con bono perdió contra la inflación

De acuerdo con el informe, en abril de 2026 los jubilados que cobran el equivalente a tres haberes mínimos registraron una mejora real del 7,8% respecto del nivel que tenían al comienzo de la actual gestión.

El contraste aparece con quienes perciben la jubilación mínima más el bono de $70.000. En ese caso, el ingreso acumuló una caída del 10,3% en términos reales durante el mismo período.

La diferencia se explica principalmente por el congelamiento del bono extraordinario. Aunque los haberes se actualizan todos los meses por el nuevo esquema de movilidad, el refuerzo de $70.000 permanece sin cambios nominales, por lo que pierde valor frente a la inflación.

Según los cálculos del IARAF, un jubilado que cobra tres haberes mínimos debería percibir hoy, a precios de abril de 2026, unos $1.058.762 para mantener el poder adquisitivo que tenía al inicio del período. Sin embargo, efectivamente cobró $1.140.859, lo que implica una mejora real acumulada.

En cambio, para quienes cobran la mínima con bono, el ingreso equivalente actualizado de noviembre de 2023 debería ser de $502.207, pero el monto percibido en abril fue de $450.286.

El impacto del bono congelado

El bono extraordinario cumple un rol central en los ingresos de los jubilados que perciben la mínima. Por eso, su congelamiento tiene un impacto directo sobre los sectores más vulnerables del sistema previsional.

Mientras algunos haberes lograron recomponerse parcialmente por la desaceleración inflacionaria y la movilidad mensual, esa mejora no se trasladó de la misma manera a quienes dependen del refuerzo para completar sus ingresos.

El economista Nadin Argañaraz también analizó la evolución de largo plazo del poder adquisitivo jubilatorio y advirtió que las comparaciones cortas pueden ocultar el deterioro estructural.

Según su estudio, desde 2017 hasta abril de 2026, un jubilado que percibe tres haberes mínimos perdió el equivalente a 26,1 haberes mensuales de ese año. A valores actuales, eso representa cerca de $51,6 millones.

Para quienes cobran la jubilación mínima, la pérdida acumulada equivale a 17,3 haberes mensuales de 2017, es decir, aproximadamente $11,4 millones a valores actuales.

El informe vuelve a poner el foco sobre el peso del bono congelado: mientras no se actualice junto con la inflación, los jubilados de menores ingresos seguirán quedando rezagados frente al resto del sistema.