El 15 de mayo vence el plazo que YPF se había fijado para no trasladar a precios la suba internacional del petróleo. La empresa reconoció una caída del 10% en la demanda de naftas.
YPF definirá el próximo lunes qué hará con los precios de los combustibles, a pocos días de que venza el plazo de 45 días que la compañía se había autoimpuesto para no trasladar a los surtidores el aumento del precio internacional del petróleo.
La decisión fue anticipada por el presidente y CEO de la petrolera, Horacio Marín, durante la conferencia trimestral con inversores. Allí confirmó que habrá una reunión interna para evaluar el escenario y comunicar una definición antes del vencimiento del período de pausa, previsto para el 15 de mayo.
La pausa en los incrementos respondió a una caída en la demanda registrada a fines de marzo, luego de que las naftas y el gasoil acumularan una suba del 23% en dos meses, impulsada por el salto del precio internacional del crudo en medio del conflicto en Medio Oriente.
Según reconoció la empresa, las ventas de naftas cayeron alrededor de 10% durante las últimas dos semanas de marzo en comparación con el inicio de ese mes. A partir de ese escenario, YPF decidió limitar los traslados de precio, una medida que luego fue acompañada por otros operadores del sector.
El punto de fondo es que el contexto internacional sigue presionando sobre los costos. El Brent, referencia para el mercado argentino, continúa por encima de los US$100 por barril, y la compañía reafirmó su política de precios a paridad de importación. Eso significa que, si el diferencial se mantiene, YPF considera que eventualmente deberá trasladarlo al surtidor.
Más allá de la discusión por los combustibles, YPF presentó un primer trimestre sólido. La producción de petróleo llegó a 205.000 barriles diarios, un aumento interanual del 39%, impulsado principalmente por Vaca Muerta, que ya representa el 76% de la extracción total de la compañía.
La empresa mantuvo su guía anual de producción de 215.000 barriles diarios y proyecta alcanzar un ritmo de 250.000 barriles diarios en diciembre. También ratificó un plan de inversiones de entre US$5.500 millones y US$5.800 millones para el año.
En términos financieros, el flujo de caja libre del trimestre fue de US$871 millones, con aportes relevantes por operaciones de venta de activos, como Profertil y Bandurria Sur. La liquidez cerró marzo en US$1.700 millones, mientras que el apalancamiento neto bajó a 1,57 veces.
La compañía también ratificó su apuesta por el proyecto Argentina LNG, junto a ENI y XRG, con una inversión total estimada en US$24.000 millones. Según Marín, la tensión en Medio Oriente aceleró el interés de potenciales compradores e inversores, especialmente por contratos de suministro de gas natural licuado.
La definición sobre los combustibles quedará ahora atada a tres variables: la evolución del petróleo internacional, la demanda interna y las condiciones macroeconómicas. En ese marco, YPF deberá decidir si mantiene la moderación de precios o si empieza a trasladar el diferencial acumulado a los surtidores.