En 2025 salieron del país US$7.221 millones por turismo internacional, en un contexto de fuerte crecimiento de viajes al exterior. El dato refleja el impacto en la balanza de divisas.
El turismo internacional volvió a convertirse en un factor de presión sobre las reservas. Durante 2025, los argentinos gastaron en el exterior un total de US$7.221 millones, lo que consolidó un saldo negativo en la balanza turística y reavivó el debate sobre la salida de divisas.
El dato refleja una recuperación de los viajes al exterior, en un contexto en el que cada vez más argentinos vuelven a elegir destinos fuera del país.
El crecimiento del gasto en turismo internacional estuvo acompañado por un aumento en la cantidad de personas que viajaron fuera del país.
La salida de turistas se vio impulsada por factores como la mayor disponibilidad de vuelos, promociones y la búsqueda de precios más competitivos en el exterior.
En paralelo, el turismo receptivo -es decir, la llegada de extranjeros al país- no logró compensar ese flujo, lo que profundizó el déficit del sector.
El gasto en turismo internacional representa una salida directa de dólares, lo que tiene impacto sobre las reservas y la balanza de pagos.
En un escenario donde la economía necesita divisas, este tipo de movimientos se vuelve relevante para entender la dinámica cambiaria.
Además, el turismo es uno de los rubros que más influye en la cuenta de servicios dentro de la balanza externa.
El saldo negativo en turismo no es un fenómeno nuevo, pero en los últimos años volvió a tomar protagonismo por el volumen de dólares involucrados.
La diferencia entre lo que gastan los argentinos en el exterior y lo que ingresan los turistas extranjeros sigue siendo uno de los desafíos del sector.
Las proyecciones indican que, si la tendencia continúa, el turismo seguirá siendo un factor clave en la salida de divisas del país.