El INDEC informó que en enero los salarios volvieron a quedar por debajo de la inflación. Es el quinto mes consecutivo de caída del poder adquisitivo, en un contexto de presión sobre el consumo.
Los salarios volvieron a perder frente a la inflación en enero y ya acumulan cinco meses consecutivos de caída en términos reales, según datos oficiales del INDEC.
El informe refleja que, pese a los aumentos nominales, los ingresos no logran acompañar la suba de precios, lo que se traduce en una pérdida sostenida del poder adquisitivo de los trabajadores.
La caída no es un hecho aislado: los salarios ya venían mostrando un deterioro desde fines de 2025, cuando también quedaron por debajo del índice de precios.
En ese año, los ingresos crecieron alrededor de 28,8% frente a una inflación del 31,5%, lo que implicó una baja real en todos los sectores.
La pérdida de poder de compra tiene consecuencias directas en la economía cotidiana.
Con salarios que no alcanzan a cubrir el aumento de precios, se genera una retracción del consumo, especialmente en sectores como alimentos, comercio y servicios.
Esto impacta tanto en los hogares como en la actividad económica general, que depende en gran medida del gasto interno.
El contexto inflacionario sigue siendo un factor clave. En los primeros meses de 2026, los precios continuaron en niveles elevados, lo que dificulta la recuperación de los ingresos.
En el primer bimestre, la inflación acumuló alrededor de 5,5%, manteniendo la presión sobre el poder adquisitivo.
El escenario plantea un desafío central para la economía: lograr que los salarios vuelvan a crecer por encima de la inflación.
Mientras eso no ocurra, los ingresos reales seguirán deteriorándose, con impacto directo en el nivel de vida y en la dinámica del consumo.