El Gobierno nacional oficializó nuevos aumentos en los precios del biodiésel y bioetanol, insumos que se mezclan obligatoriamente con la nafta y el gasoil, una medida que ejercerá presión al alza en los precios finales que pagan los conductores en las estaciones de servicio.
El Gobierno de Argentina, a través de la Secretaría de Energía de la Nación, formalizó este lunes nuevos aumentos en los precios del biodiésel y el bioetanol destinados a la mezcla obligatoria con los combustibles fósiles que se comercializan en el país. La medida fue publicada en el Boletín Oficial mediante las Resoluciones 24/2026 y 25/2026, firmadas por la secretaria de Energía, María Carmen Tettamanti.
Este tipo de biocombustibles es un insumo que se incorpora obligatoriamente en la composición de la nafta y el gasoil, por lo que sus valores inciden directamente en el cálculo del precio final que pagan los consumidores en las estaciones de servicio.
Las petroleras nacionales e internacionales que operan en el mercado argentino trasladan automáticamente estas subas de los biocombustibles a los precios de los combustibles en los surtidores. Esto ocurre porque la mezcla obligatoria está regulada por ley y el costo del biodiésel y del bioetanol fija una parte del costo total de producción de la nafta y el gasoil que luego se vende al público.
Aunque los detalles técnicos del impacto varían según el tipo de combustible y la región, la lógica del mercado indica que una suba en los insumos regulados suele traducirse en mayores precios finales para los automovilistas.
En las resoluciones oficiales se fijaron nuevos valores de referencia para los biocombustibles: el precio de adquisición del biodiésel, así como los valores para el bioetanol a base de caña de azúcar y el bioetanol producido a partir de maíz, quedaron establecidos para el mes en curso y regirán hasta que se dispongan nuevos valores.
Estos ajustes se dan en un contexto nacional donde la gestión de los precios de los biocombustibles ha sido regular y periódica, y las variaciones en estos valores suelen incidir de forma periódica sobre las estaciones de servicio.
Con estas nuevas subas en los insumos, los conductores podrían ver ajustes crecientes en los precios de la nafta y el gasoil en las próximas semanas, dependiendo de cómo cada empresa petrolera refleje los costos en sus listas de surtidor. En años recientes, movimientos similares en los valores de los biocombustibles han sido uno de varios factores que impulsaron aumentos en los combustibles finales, junto con impuestos y otras variables económicas.