La artista española participó en la tercera temporada de Euphoria y detalló el intenso proceso de preparación para una escena de baile, que incluyó exigencias físicas, nervios y un aprendizaje acelerado.
El desembarco de Rosalía en la tercera temporada de Euphoria se consolidó como uno de los movimientos más comentados de la producción. Finalmente, su aparición se concretó en el tercer episodio, donde interpreta a Magick, una bailarina de un club nocturno que comparte escenas con el personaje de Rue, encarnado por Zendaya.
En la trama, Rue comienza a desempeñarse en un club de striptease, lo que introduce al personaje de Rosalía dentro de ese entorno. Allí también coincide con la actriz española Priscilla Delgado, con quien comparte camerinos, en un cruce que refuerza la presencia hispana en la serie.
La escena más destacada de la participación de Rosalía implicó la ejecución de un baile de alto nivel técnico, para el cual dispuso de menos de 48 horas de preparación. La propia artista describió el proceso como demandante, tanto desde lo físico como desde lo emocional.
A través de sus redes sociales, la cantante expuso las consecuencias del entrenamiento: hematomas visibles y desgaste corporal, producto de la práctica intensiva de pole dance. "Mis dieces a todas las personas que practican pole dance regularmente", expresó, reconociendo la complejidad de la disciplina.
Además, definió la experiencia como "humbling" -un proceso que la obligó a enfrentarse a sus propios límites- y compartió detalles del rodaje que evidencian la presión del momento.
Rosalía también reveló que este proyecto representó su primer casting en la industria audiovisual, realizado íntegramente en inglés. Según relató, la confirmación del papel estuvo atravesada por una fuerte carga emocional, al tratarse de un objetivo que perseguía desde hacía tiempo.
Durante la preparación de la escena, mencionó haber atravesado un alto nivel de ansiedad, reflejado incluso en gestos físicos como morderse el labio por nerviosismo. El esfuerzo se tradujo en marcas visibles en su cuerpo, que describió gráficamente como una "galaxia" en el bíceps.
El cierre de su testimonio estuvo marcado por un tono de agradecimiento hacia Sam Levinson, a quien reconoció como responsable de la oportunidad, al tiempo que reafirmó su condición de fanática de la serie.