El ataque de denegación de servicio tipo “cero clic” interrumpe las llamadas y puede forzar al restablecimiento de fábrica. Aunque Google emitió parches para las versiones 14 a 17, los dispositivos con Android 12 y 13 continúan desprotegidos.
Una investigación técnica de ciberseguridad encendió las alarmas en el ecosistema móvil tras revelar una severa vulnerabilidad en el sistema operativo Android que permite bloquear dispositivos y cortar el servicio de telefonía de forma remota y silenciosa. El exploit, bautizado en los foros especializados como el “SMS de la muerte” y difundido a través del portal BleepingComputer, consiste en un ataque de denegación de servicio del tipo “cero clic” que no exige interacción alguna por parte de la víctima ni emite notificaciones visuales en la pantalla del terminal.
De acuerdo con el relevamiento presentado por el analista Mark Blah, los atacantes logran inutilizar por completo las comunicaciones móviles, incluyendo las llamadas de emergencia a los servicios de rescate, mediante el envío de paquetes de texto maliciosos. El vector aprovecha una inconsistencia interna en el código del software de Google, desencadenando bucles persistentes de reinicio que atrapan al equipo en el modo de recuperación del sistema cada 90 segundos tras recibir una ráfaga de 20 mensajes continuos, situación que obliga al usuario a recurrir a un restablecimiento de fábrica con la consiguiente pérdida de datos.
Frente al hallazgo de la brecha, la compañía tecnológica estadounidense desarrolló una actualización de seguridad liberada durante octubre para mitigar el error. Sin embargo, la corrección oficial abarcó únicamente a los equipos que operan con las versiones 14 a 17 de Android, dejando al descubierto una importante ventana de desprotección en el parque informático global.
El especialista advirtió que los teléfonos que conservan las ediciones Android 12 y 13 continúan plenamente expuestos al exploit debido a que no recibieron el parche de remediación. Los expertos recordaron que, si bien las descargas de seguridad suelen distribuirse de modo automatizado, los plazos de despliegue efectivo dependen de los calendarios técnicos de cada fabricante y de las prestadoras telefónicas, resultando imprescindible reiniciar los aparatos para concluir la instalación de las protecciones vigentes.