El Presidente encabezó la apertura de dos plantas de carbonato de litio de la firma Río Tinto bajo el régimen de incentivos. Elogió a los mandatarios aliados, cuestionó la cuasimoneda de Ricardo Quintela y esquivó el caso de Flávio Bolsonaro.
El presidente Javier Milei encabezó en Catamarca la inauguración de dos plantas de procesamiento de carbonato de litio correspondientes a la ampliación del proyecto Fénix, operado por la multinacional Río Tinto. La iniciativa minera ingresó formalmente al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) con un desembolso proyectado de US$ 530 millones, el cual permitirá sumar un aporte estimado de US$ 165 millones anuales a la balanza comercial argentina.
Durante su alocución, el mandatario definió al RIGI como “sinónimo de estabilidad fiscal, aduanera, cambiaria y seguridad jurídica para el que arriesga su capital”, defendiendo el rol del capital privado en zonas postergadas: “La minería transforma la vida de las comunidades, especialmente en zonas remotas donde las alternativas productivas son escasas. Este es el verdadero federalismo y la inclusión”, afirmó. Milei estuvo acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; y el ministro de Economía, Luis Caputo, evitando realizar declaraciones sobre la reciente fuga hacia Miami de Flávio Bolsonaro.
El jefe de Estado aprovechó el acto para enviar un mensaje político a los mandatarios provinciales que respaldaron el esquema de atracción de capitales, destacando que entre Catamarca y San Juan ya se contabilizan diez proyectos bajo el RIGI por un monto aproximado de US$ 23.000 millones. En contraste, apuntó con severidad contra el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, por negarse a adherir a la normativa a pesar de contar con reservas estratégicas de cobre y litio en su territorio.
Al contraponer los modelos de gestión, el Presidente fustigó la política monetaria riojana y su gasto público: “Mientras los gobernadores responsables salen a traer inversiones, él volvió a emitir papelitos de colores para pagarles a los empleados estatales”, disparó en alusión a las cuasimonedas provinciales, acusando a la administración riojana de incrementar el déficit fiscal para financiar presupuestos desmedidos sin generar riqueza genuina.