El Presidente y la senadora vuelven a verse las caras tras roces por el Presupuesto 2027, la Ley de Tierras y las candidaturas hacia las próximas presidenciales. En Balcarce 50 buscan contener la disputa para evitar costos en el Senado.
El presidente Javier Milei y la senadora nacional Patricia Bullrich se reencuentran este lunes en la Casa Rosada durante una nueva reunión de Gabinete. El encuentro constituye la primera instancia de contacto cara a cara tras semanas de distanciamiento personal y crecientes desacuerdos públicos que generaron malestar dentro de la conducción oficialista. Si bien ambos mantuvieron comunicación a través de los canales institucionales de La Libertad Avanza, el vínculo directo permaneció interrumpido debido a cancelaciones previas por viajes presidenciales y contrapuntos en la agenda parlamentaria.
Las fricciones entre la Casa Rosada y la titular del bloque de senadores se agudizaron a partir de las críticas públicas de Bullrich hacia modificaciones introducidas en el proyecto del Presupuesto 2027 relacionadas con el área de Discapacidad. A ese episodio se sumaron posturas encontradas sobre la estrategia legislativa para abordar la Ley de Tierras y la continuidad del DNU 70/2023, así como miradas divergentes respecto al consenso necesario para avanzar con la suspensión de las elecciones PASO.
La tensión interna sumó un componente político tras las declaraciones de Bullrich en el Coloquio de IDEA y en posteriores entrevistas, donde manifestó que mantiene sus aspiraciones presidenciales para 2027. En los despachos cercanos al Presidente, estas expresiones fueron evaluadas con incomodidad, al considerar extempore la apertura de debates sobre candidaturas alternativas dentro del propio espacio, en un contexto donde también se analizaba la posibilidad de una fórmula conjunta.
Pese al deterioro del clima de trabajo, la estrategia de Balcarce 50 se enfoca en priorizar la contención de la disputa para resguardar la gobernabilidad en la Cámara Alta. Al ser una figura clave en la articulación de acuerdos con bloques aliados y gobernadores provinciales, una eventual ruptura con Bullrich acarrearía costos significativos para el tratamiento de las reformas prioritarias del Poder Ejecutivo.