El actor de El gran Lebowski deslumbró en la alfombra roja en Los Ángeles junto a su esposa durante la presentación de Digger, el nuevo filme de Alejandro González Iñárritu. Llegó a pesar casi 200 kilos y explicó la rutina que le salvó la vida.
A sus 74 años, el reconocido actor estadounidense John Goodman causó sensación en Hollywood al lucir su radical transformación corporal durante la avant premiere en Los Ángeles de la película Digger, el nuevo largometraje dirigido por el mexicano Alejandro González Iñárritu y protagonizado por Tom Cruise. El icónico protagonista de El gran Lebowski y Roseanne posó en la alfombra roja acompañado por su esposa, Anna Beth, dejando al descubierto una silueta completamente renovada tras haber perdido cerca de 100 kilos en un proceso de cambio de hábitos sostenido en el tiempo.
Ataviado con un traje negro, camisa a rayas y corbata gris, Goodman acaparó los flashes de los medios internacionales en la previa del estreno del filme en el que interpreta al presidente de los Estados Unidos, compartiendo elenco con figuras como Riz Ahmed, Jesse Plemons, Sandra Hüller, Michael Stuhlbarg y Emma D’Arcy. Aunque en apariciones recientes ya evidenciaba una marcada mejoría, fue en este evento donde se apreció con mayor notoriedad la consolidación de su descenso de peso y su bienestar general.
El proceso de metamorfosis física de la estrella cinematográfica no fue repentino: se remonta a 2007, año en el que decidió encarar una reformulación paulatina de su alimentación tras haber alcanzado un pico de casi 200 kilos, momento en el que su cuadro clínico comenzó a presentar severas complicaciones. "Llegó un punto en el que te afeitás frente al espejo y no querés ni mirarte. Se vuelve peligroso; quería vivir mejor", confesó en su momento ante la prensa sobre el desgaste que le generaba el sobrepeso.
Para lograr una reducción estable sin recurrir a métodos extremos, el intérprete explicó que el pilar central de su rutina consistió en el control estricto de las porciones y el cese de conductas compulsivas: "Básicamente fue frenar la cantidad, decirme "no necesito esto" y dejar de meterme comida a la fuerza". Asimismo, el plan incluyó la eliminación total del consumo de alcohol y la asistencia personalizada de un entrenador de salud para diseñar rutinas de actividad física diaria y una dieta equilibrada, permitiéndole hoy disfrutar de una renovada vitalidad tanto en su vida personal como profesional.