El fiscal federal solicitó revisar ocho direcciones de bitcoin de las cuales el exfuncionario afirmó obtener fondos para gastos en efectivo. Además, requirió a la Justicia levantar el secreto fiscal del exjefe de Gabinete y de su esposa.

El fiscal federal Gerardo Pollicita solicitó una batería de medidas de prueba orientadas a peritar las direcciones de billeteras virtuales en bitcoin aportadas por el exjefe de Gabinete, Manuel Adorni. La diligencia judicial apunta a verificar el origen y la titularidad de los USD 591.544,61 que el exfuncionario declaró haber obtenido de esos activos digitales para afrontar erogaciones personales en efectivo desde su asunción en la administración pública nacional en diciembre de 2023.
La fiscalía dispuso la realización de un procedimiento técnico de validación criptográfica sobre ocho direcciones de billeteras, para lo cual convocó al abogado defensor Matías Ledesma con el objetivo de proceder a la apertura de un sobre lacrado que contendría las claves privadas. La diligencia contempla la firma de un mensaje digital para cada cuenta bajo supervisión de peritos informáticos de la Policía Federal Argentina, resguardando la confidencialidad de las claves y dejando registro audiovisual de la pericia, cuya autorización formal quedó en manos del juez federal Ariel Lijo.
El peritaje tecnológico forma parte de un requerimiento más amplio para determinar la trazabilidad patrimonial de Adorni y de su cónyuge, Bettina Angeletti. La línea de investigación busca contrastar si las cuentas virtuales pertenecían fehacientemente al exfuncionario en el período en el cual afirmó haber concretado inversiones por USD 199.883,20, fondos que la defensa justificó como ahorros previos al desempeño de cargos en el Estado.

El dirigente Cristian Jerónimo cuestionó al Presidente por desestimar las cifras oficiales de caída económica. Afirmó que el modelo profundiza la pobreza, denunció cierre de empresas y una marcada migración del empleo formal al informal.
En ese marco, el fiscal Pollicita solicitó levantar el secreto fiscal sobre el matrimonio para auditar sus declaraciones juradas históricas. La medida abarca el período comprendido entre febrero de 1998 y diciembre de 2011 en el caso de Adorni, y desde octubre de 2000 hasta fines de 2011 para su esposa, con la intención de corroborar la consistencia contable de las colocaciones financieras y determinar la legalidad de los fondos utilizados en operaciones en moneda dura.