El régimen apartó al vicepresidente de la Comisión Militar Central, Zhang Youxia, histórico aliado de Xi, y al jefe del Estado Mayor, Liu Zhenli. La investigación penal militar investiga desvío de fondos y desobediencia política.

El régimen de Beijing oficializó la expulsión del Partido Comunista y de las Fuerzas Armadas de los generales Zhang Youxia y Liu Zhenli, dos de los máximos mandos militares de la potencia asiática. La medida fue ratificada durante una reunión del Buró Político encabezada por el presidente Xi Jinping, tras una serie de investigaciones disciplinarias iniciadas a comienzos de año que culminaron con la acusación formal de haber incurrido en delitos de corrupción multimillonaria, deslealtad partidaria y conformación de facciones internas, configurando una de las mayores reconfiguraciones en la cúpula castrense en décadas.
El impacto político de la decisión radica en la cercanía que ambos mantenían con el vértice del poder. Zhang Youxia, veterano de guerra con trayectoria en combate y miembro del selecto Politburó, ocupaba la vicepresidencia de la Comisión Militar Central (CMC) y era considerado históricamente uno de los aliados más estrechos de Xi dentro del Ejército Popular de Liberación. Por su parte, Liu Zhenli integraba el mismo cuerpo y se desempeñaba como jefe del Departamento de Estado Mayor Conjunto. Con la destitución y remoción de ambos oficiales, el órgano de conducción militar —que originalmente constaba de siete miembros— quedó reducido a solo dos integrantes en funciones, entre ellos el propio jefe de Estado en su rol de comandante en jefe.
Analistas internacionales remarcaron que, más allá de las habituales investigaciones por sobornos y desvío de recursos públicos, el señalamiento explícito por traición y creación de camarillas políticas remite a los métodos de purga de la era de Mao Zedong. La acusación formal señaló que los exgenerales cruzaron límites básicos donde la búsqueda de enriquecimiento ilícito se entrelazó con el incumplimiento del deber y el desafío a la disciplina ideológica. El expediente fue derivado a la fiscalía militar para la formulación de cargos penales, en una contundente señal de autoridad interna dictada en la antesala del viaje de Xi Jinping a Estados Unidos para reunirse con Donald Trump y del cónclave partidario de octubre sobre gobernanza y control estatal.