La madre de la cantante arribó al país y esquivó las preguntas de Intrusos en medio de las versiones sobre una auditoría financiera impulsada por la artista. Desde el piso, el conductor lanzó duras críticas contra su actitud frente a las cámaras.

En medio de las crecientes versiones sobre un conflicto patrimonial dentro del entorno íntimo de Tini Stoessel, su madre, Mariana Muzlera, aterrizó este jueves en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza y protagonizó un tenso momento con los medios de comunicación. El cronista del programa Intrusos, Alejandro Guatti, intentó consultar a la mujer sobre las auditorías que la cantante habría ordenado para revisar las cuentas y la administración de sus bienes a cargo de su padre, Alejandro Stoessel, pero se encontró con un hermetismo absoluto y un intempestivo portazo al subir a un vehículo de traslado.
El silencio de Muzlera se dio en paralelo a las recientes declaraciones de la propia estrella pop durante uno de sus últimos conciertos, donde aludió indirectamente al complejo momento familiar que atraviesa. Pese a la insistencia del notero, quien le formuló 16 preguntas consecutivas durante la caminata por la terminal aérea, la madre de la artista mantuvo la vista al frente, evitó hacer cualquier tipo de descargo y se retiró rápidamente del lugar sin realizar declaraciones.
Al finalizar la emisión de la nota en la pantalla de América TV, el conductor del ciclo, Rodrigo Lussich, no ocultó su indignación ante la postura evasiva de Muzlera y lanzó una serie de comentarios descalificadores contra su trato hacia la prensa:
“Ay, qué mal llevada esa mujer, por favor. No podía expresar nada. Es malísima. Una cara de ojete. Aparte estaba mal dormida, recién había bajado. Gran trabajo de Guatti”, disparó el presentador televisivo, visiblemente ofuscado por la escena registrada en la estación aérea.
El panelista Camilo García también intervino para remarcar el trabajo de campo del cronista ante el desinterés de la entrevistada por aclarar el cuadro de sospechas que rodea el manejo de las finanzas de la intérprete. La escena no hizo más que reavivar el interés mediático sobre el trasfondo de las disputas económicas intrafamiliares y el distanciamiento profesional entre la artista y sus progenitores.