El titular de la Conferencia Episcopal, monseñor Marcelo Colombo, reclamó regular las condiciones de crédito y cuestionó la falta de respuesta oficial ante el sobreendeudamiento que ya alcanza a casi 6 millones de personas, con picos de mora del 30% en billeteras virtuales.
La Conferencia Episcopal Argentina (CEA) expresó una profunda preocupación por el crítico nivel de endeudamiento y morosidad que atraviesan los hogares en el país. El presidente de la entidad eclesiástica y arzobispo de Mendoza, monseñor Marcelo Colombo, reclamó una intervención estatal concreta para establecer parámetros que regulen las condiciones crediticias y cuestionó la falta de medidas por parte del Gobierno nacional ante una problemática que afecta a casi seis millones de personas.
En declaraciones radiales a Radio Mitre Mendoza, el titular del Episcopado trazó un paralelismo entre este fenómeno y las alertas previas de la Iglesia respecto a la ludopatía digital, advirtiendo sobre el impacto del financiamiento a través de billeteras virtuales para cubrir gastos cotidianos. Colombo remarcó la urgencia de fijar límites a la proporción del salario que puede comprometerse en pagos de deuda y rechazó las posturas que minimizan el cuadro, señalando que frente a este drama social las autoridades no pueden mantener una mirada superficial ni desentenderse de la situación de los sectores vulnerables.
El referente eclesiástico diferenció los esquemas de financiamiento al advertir sobre la existencia de créditos con condiciones "leoninas" y mecanismos de endeudamiento progresivo que colocan a las familias en una posición de extrema desventaja para satisfacer consumos elementales.
El reclamo de la Iglesia coincide con el último relevamiento técnico del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), elaborado sobre registros del Banco Central (BCRA) y la Central de Deudores (CENDEU). El informe reveló que la irregularidad en los pagos alcanzó niveles críticos durante el primer semestre del año:
Morosidad récord en billeteras virtuales: trepó al 30,1% en junio de 2026, superando el máximo histórico del 27,1% alcanzado en la pandemia durante mayo de 2020.
Mora bancaria tradicional: se situó en el 12,8% en el mismo período.
Universo de afectados: asciende a 5,91 millones de personas en situación irregular sobre un padrón total de 20,96 millones de deudores.
Presión sobre los ingresos: la carga mensual para afrontar servicios de deuda absorbió el 24,1% de la masa salarial hacia abril de 2026, concentrando las tarjetas de crédito y los préstamos personales el 73% del saldo en mora.