Una supervisora descubrió la maniobra durante una requisa de visitas al notar el nerviosismo del agente, quien intentó devolverle el bolso a la mujer sin revisarlo. La IGS abrió un sumario administrativo y lo citó a indagatoria.
Un agente del Servicio Penitenciario de Mendoza quedó bajo sumario administrativo e investigación formal tras detectarse el intento de ingreso de 11 teléfonos celulares ocultos bajo trozos de carne vacuna cruda en el Complejo Penitenciario Almafuerte. El episodio tuvo lugar en el sector de requisas de acceso al penal durante un horario de visitas, cuando una oficial supervisora advirtió irregularidades evidentes en el control que desarrollaba el efectivo involucrado, identificado en las actuaciones oficiales con las siglas G.N.F.M.
De acuerdo con la resolución de la Inspección General de Seguridad (IGS) dada a conocer en el Boletín Oficial, la superiora a cargo notó el marcado nerviosismo del guardia y constató que la inspección sobre los bultos de una visitante era deliberadamente superficial. En el control se detectaron alimentos en volúmenes no autorizados y mercadería no permitida que el agente no exhibía ante los domos de seguridad, sumado a un recipiente de grandes proporciones que el uniformado evitaba requisar conforme a los protocolos establecidos.
La maniobra quedó al descubierto cuando se constató la presencia de carne cruda y el efectivo investigado intentó restituirle el bolso a la mujer para que lo retirara del complejo carcelario sin control. Ante la actitud sospechosa, la jerárquica intervino de inmediato y ordenó la apertura forzada del paquete, hallando debajo del producto cárnico un envoltorio sellado que contenía 11 teléfonos móviles de marcas como Motorola, Samsung, Redmi, LG y ZTE —algunos con averías visibles—, además de dos tarjetas SIM y una batería auxiliar.
Para las autoridades de la IGS, el accionar del agente penitenciario configuró una negligencia grave que vulneró la seguridad de las instalaciones al intentar omitir el decomiso de elementos prohibidos destinados a la población carcelaria. Frente a la gravedad de los hechos, el organismo resolvió iniciar un sumario administrativo contra el uniformado y lo citó a indagatoria para el próximo 25 de septiembre, instancia en la que deberá responder formalmente por las presuntas faltas a la disciplina y a los deberes de la función pública.