El relevamiento de la Universidad Torcuato Di Tella retrocedió a 1,94 puntos en una escala de 0 a 5 y empató los pisos de 2025 y julio de 2026. La mayor caída se dio en la preocupación por el interés general, en medio de ruidos económicos.

El Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) elaborado por la Escuela de Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella registró durante septiembre una contracción mensual del 5,9%, ubicándose en 1,94 puntos dentro de una escala que va de 0 a 5. Con este resultado, el indicador igualó el registro más bajo de la administración del presidente Javier Milei, equiparando los niveles perforados previamente en septiembre de 2025 y julio de 2026, tras acumular un declive del 21,4% desde finales del año pasado.
El deterioro del índice coincidió con un período atravesado por señales de tensión en los mercados y datos desfavorables de la economía real, entre ellos la baja desestacionalizada del 2,9% mensual en la actividad informada por el INDEC, el índice de pobreza semestral en 32,3% y el salto del riesgo país por encima de los 600 puntos básicos. En el desglose interno de la medición, las cinco dimensiones analizadas sufrieron mermas: el componente que mide la preocupación por el interés general encabezó los descensos con una baja del 12,3% (1,50 puntos), seguido por la evaluación general de la gestión con una merma del 9,3% (1,60 puntos), mientras que la honestidad de los funcionarios —pese a ceder 2,9%— continuó como el ítem más valorado, con 2,45 puntos.
El relevamiento, ejecutado por la consultora Poliarquía sobre 1.000 casos en centros urbanos, reflejó marcadas diferencias según género y ubicación geográfica. Entre los hombres el índice alcanzó 2,19 puntos (con una caída del 3%), mientras que entre las mujeres descendió 9,2% para situarse en 1,62 puntos, ampliando la brecha de género a 0,57 puntos. A su vez, los residentes del interior del país sostuvieron el promedio de adhesión más alto con 2,06 puntos, superando a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (1,84) y al Gran Buenos Aires (1,72).
En cuanto a los rangos etarios, los jóvenes de entre 18 y 29 años conservaron la calificación más elevada con 2,30 puntos, aunque experimentaron el repliegue mensual más abrupto al retroceder un 17,9%. Finalmente, las perspectivas hacia el futuro inmediato continúan determinando la polarización del indicador: entre aquellos encuestados que pronostican una mejora económica a doce meses, la confianza trepa a un sólido 4,03 puntos, mientras que en el segmento de la población que prevé un agravamiento de la situación nacional el guarismo se desploma a apenas 0,38 puntos.