La víctima, padre de un niño y vendedor callejero de medias en el centro marplatense, recibió un disparo mortal mientras su entorno desmiente rotundamente cualquier vínculo con el robo que le imputaban los agresores.
La comunidad marplatense atraviesa horas de estupor tras el violento homicidio de Maximiliano Marcel Zabala, un joven de 29 años ultimado por un grupo de al menos diez personas en el barrio Regional. El sangriento episodio se desató el pasado lunes minutos antes de las 20:00, cuando la víctima caminaba junto a su amigo Esequiel con intenciones de comprar milanesas para la cena. Al arribar a la esquina de las calles Grecia y Peña, ambos fueron emboscados de manera intempestiva por los atacantes.
La patota comenzó a agredirlos físicamente bajo la acusación directa de haber sustraído una bicicleta. Frente a la repentina golpiza, Esequiel consiguió eludir los golpes y escapar para resguardar su integridad física, pero Maximiliano quedó acorralado por la superioridad numérica de los agresores. Durante el linchamiento, uno de los atacantes extrajo un arma de fuego y le efectuó un disparo por la espalda, herida que le provocó la muerte de forma instantánea en el lugar.
Maximiliano era padre de un nene de nueve años y subsistía económicamente gracias a la venta ambulante de medias en el microcentro de la ciudad balnearia. Tras haber perdido a sus progenitores a temprana edad y al carecer de otros lazos familiares directos en la zona, había establecido una red de contención afectiva con su círculo íntimo de amistades, conviviendo temporalmente en la vivienda de su amigo.
Sus allegados expresaron un enérgico rechazo a las recriminaciones que motivaron el ataque, describiéndolo como un muchacho trabajador, alejado del delito y caracterizado por su buen humor cotidiano. Frente a la tragedia, los amigos del joven intentan localizar de urgencia a una hermana que reside en otra localidad y representaría su única pariente consanguínea conocida, en un esfuerzo por coordinar la entrega del cuerpo y su correspondiente sepelio.
La fiscalía interviniente y los peritos de la Policía de la Provincia de Buenos Aires se encuentran recolectando registros de cámaras de seguridad de la zona y testimonios vecinales para identificar formalmente y detener a cada uno de los integrantes del grupo agresor.
Por su parte, el sobreviviente del ataque prestó declaración formal ante los instructores judiciales tras recibir asistencia médica por el estado de shock sufrido, aportando precisiones descriptivas sobre las características de los involucrados y la secuencia exacta que culminó con el disparo fatal.