El metal recuperó terreno y se sostuvo sobre los US$ 14.000 la tonelada tras las elecciones en EE.UU. La menor probabilidad de aranceles y las dudas regulatorias sobre la IA reconfiguran el escenario para megaproyectos como Los Azules y Vicuña.
La cotización internacional del cobre logró recortar pérdidas y sostenerse por encima de los 14.000 dólares por tonelada este miércoles, luego de que los mercados financieros asimilaran el triunfo electoral del Partido Demócrata en las elecciones legislativas de Estados Unidos. El contrato de referencia a tres meses en la Bolsa de Metales de Londres (LME) se situó en los US$ 14.014 con un leve retroceso del 0,16%, tras haber tocado mínimos intradiarios desde comienzos de agosto con caídas de hasta el 1,53%, mientras que en la Bolsa de Futuros de Shanghái (SHFE) la baja se ubicó en el 0,41%.
La volatilidad en los precios obedeció a la incertidumbre sobre el rumbo económico que adoptará Washington, en especial en materia de regulación de la inteligencia artificial, decisiones fiscales y la evolución del conflicto geopolítico con Irán. Los operadores calibran el riesgo de que mayores controles normativos demoren el ritmo de inversión en centros de datos e infraestructura digital, un segmento considerado vector clave de la demanda futura del mineral rojo por su uso intensivo en tendidos eléctricos y equipos de transmisión de energía.
En el corto plazo, el desenlace en las urnas estadounidenses desactivó las presiones especulativas en torno a la aplicación de aranceles extraordinarios a la importación de cobre refinado. En los últimos meses, el temor a nuevas restricciones aduaneras había motivado un masivo desvío de cargamentos hacia depósitos norteamericanos, drenando la oferta disponible en otras plazas y empujando las cotizaciones hacia máximos históricos en septiembre.
Al evaluar este giro comercial, el responsable de estrategia de materias primas de Saxo Bank, Ole Hansen, remarcó que la disipación del fantasma arancelario podría normalizar los flujos logísticos globales y reducir las distorsiones derivadas del acaparamiento de inventarios en suelo estadounidense, amortiguando los movimientos bruscos de precios en las pizarras internacionales.
Para la Argentina, la estabilidad del cobre en niveles elevados constituye una variable crítica para evaluar la factibilidad económica y el esquema de financiamiento de sus principales desarrollos cupríferos. Emprendimientos de clase mundial como Los Azules, el distrito Vicuña, Taca Taca y MARA monitorean de cerca la curva de precios de largo plazo para proyectar sus flujos de ingresos, estimar costos de construcción y cerrar acuerdos con fondos internacionales.
Si bien una cotización sostenida apuntala los márgenes de rentabilidad proyectados para la cordillera, analistas del sector coinciden en que las decisiones definitivas de inversión de las operadoras seguirán dependiendo de la infraestructura de transporte y energía disponible, la estabilidad macroeconómica y el avance de los permisos ambientales en cada jurisdicción provincial.