Alentado por la caída del dólar mayorista a $1512,50 y una mayor liquidación privada, el Banco Central adquirió US$291 millones en una sola rueda, llevando el saldo anual acumulado a US$15.199 millones y las reservas a US$49.839 millones.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) concretó la mayor compra de divisas en dos meses y medio al absorber US$291 millones en el mercado mayorista, acumulando un saldo anual de US$15.199 millones que elevó las reservas internacionales brutas a US$49.839 millones.
La autoridad monetaria absorbió el 58% del volumen total operado en la rueda cambiaria, acelerando el ritmo de acumulación respecto del mes previo.
Durante la jornada cambiaria, el mercado de contado registró operaciones por un total de US$537 millones. El analista Nicolás Merino, de la firma ABC Mercado de Cambios, detalló que la presión de la oferta redujo la cotización mayorista en $4,50, tocando un piso de cierre de $1512,50.
El balance operativo del Banco Central refleja la aceleración en las métricas cambiarias del mes:
Compras del día:US$291 millones, la cifra diaria más alta desde los US$345 millones absorbidos el 24 de julio.
Total acumulado en octubre:US$631 millones en solo ocho ruedas, alcanzando el 82% de todo lo adquirido en septiembre.
Saldo anual 2026:US$15.199 millones, ubicándose a un 11,85% de la meta máxima proyectada de US$17.000 millones.
Stock de reservas brutas: cerró en US$49.839 millones, con una suba diaria neta de US$138 millones y a la espera de un desembolso pendiente del FMI por US$800 millones.
La combinación de una demanda privada contenida y la liquidación continua del sector agroexportador permitió sostener una oferta persistente de billetes estadounidenses.
El economista Federico Filippini señaló que el flujo de divisas responde a un proceso de desestacionalización en las liquidaciones agrícolas durante el cuarto trimestre del año, lo que genera una oferta de divisas atípica y constante en comparación con ciclos productivos anteriores.
La reactivación de las compras respondió a las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) para asegurar liquidez externa frente a los vencimientos de deuda en moneda extranjera y evitar atrasos cambiarios.
La estrategia oficial cobró urgencia tras la decisión del Poder Ejecutivo de suspender la emisión del bono Bonar 2029 (AO29), instrumento con el que proyectaba captar US$2000 millones para cancelar vencimientos de bonos Globales pautados para el 9 de enero. Dicha colocación fue descartada para no convalidar tasas de dos dígitos, dado que el título rinde actualmente un 12% en el mercado secundario frente a su emisión original al 8,3%.