El ministro de Economía confirmó el fin de las restricciones tras 20 años de negociaciones sanitarias. El acuerdo permite ingresar cortes vacunos procedentes de zonas libres de aftosa con vacunación, sumándose a la reciente reapertura del mercado para carne aviar y ovoproductos.

La República Argentina concretó un hito estratégico para el comercio agroindustrial al acordar la reapertura comercial del mercado de Japón para la exportación de carne bovina, tras un bloqueo sanitario de más de dos décadas. El anuncio fue realizado por el ministro de Economía, Luis Caputo, a través de sus canales oficiales, remarcando la conclusión exitosa de las gestiones técnicas y protocolares entabladas por la administración nacional con las autoridades asiáticas.
El titular del Palacio de Hacienda calificó el desenlace como "histórico" y precisó que en las últimas horas ambas delegaciones consensuaron las pautas y exigencias sanitarias que habilitan el envío directo de cortes procedentes de la zona libre de fiebre aftosa con vacunación, el estatus epidemiológico bajo el cual opera la principal cuenca ganadera del país. "Esta apertura crea nuevas oportunidades para la producción y las exportaciones argentinas. También reconoce la calidad de nuestra carne y la solidez de nuestro sistema sanitario", subrayó Caputo, al tiempo que dimensionó la escala del destino comercial: el país oriental registra compras internacionales de proteína roja por un volumen superior a los u$s 3.000 millones anuales.
La habilitación de la carne vacuna complementa un sendero de entendimientos bilaterales alcanzados a lo largo de septiembre. El pasado 9 de este mes, la Casa Rosada informó que el Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca de Japón (MAFF) comunicó el levantamiento definitivo de la suspensión que pesaba sobre los productos avícolas y ovoproductos argentinos, luego de validar las auditorías de control remitidas por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA).
Aquella flexibilización para la cadena aviar —que involucra un mercado que en 2025 importó cerca de u$s 1.400 millones en carne de ave y u$s 117 millones en huevos a nivel global— entró en vigor de forma retroactiva para animales faenados y posturas registradas desde el 8 de septiembre. Para coordinar la operatoria comercial en ambos frentes, los servicios veterinarios de las dos naciones aprobaron nuevos modelos de Certificados Veterinarios Internacionales (CVI) y definieron un período de transición técnica de dos meses, lapso tras el cual todos los despachos marítimos y aéreos hacia Japón deberán cursarse bajo los esquemas documentales unificados.