Tras la igualdad en el Morumbí con gol de Leandro Lozano, el Xeneize avanzó a la serie de semifinales ante Vasco da Gama. El entrenador destacó el temple de sus dirigidos y puso la mira inmediata en el clásico contra San Lorenzo.

Boca Juniors selló un valioso pasaje a las semifinales de la Copa Sudamericana 2026 tras igualar frente a San Pablo en el estadio Morumbí, capitalizando la ventaja construida con los tantos de Miguel Merentiel en la ida y Leandro Lozano en suelo paulista. Tras la consumación de la clasificación continental, el director técnico Rodolfo Arruabarrena analizó la gesta en conferencia de prensa y elogió el rendimiento colectivo de sus dirigidos, aunque instó a mantener la prudencia frente al exigente calendario que se avecina: "Como entrenador, felicito a mis jugadores y como hincha les agradezco; estoy orgulloso del grupo y de la unión, pero tenemos que tener los pies sobre la tierra".
Lejos de caer en triunfalismos desmedidos, el entrenador xeneize bajó rápidamente la euforia y puso el foco en la competencia doméstica, donde el equipo necesita recuperar terreno. "Festejaremos, pero cuando estemos en el avión hay que pensar en San Lorenzo; tenemos que mejorar en la liga y estar más cerca de las primeras posiciones, así que evaluaremos el desgaste del viaje pero pondré lo mejor", advirtió el DT, entendiendo que el desgaste físico acumulado exigirá máxima rotación y precisión estratégica.
Respecto del vínculo con la tribuna y la ilusión que despierta el plano internacional, el Vasco reconoció la exigencia histórica del club de la Ribera: "Es normal que el hincha se ilusione, pero nosotros tenemos que parar la pelota e ir partido por partido. Son los resultados los que mandan y tenemos que salir campeones de algo". El cruce definitorio ante Vasco da Gama se disputará a mediados de octubre, abriendo la llave en la Bombonera y resolviendo el pasaje a la final de Barranquilla siete días después en Río de Janeiro.