El secretario de Finanzas afirmó que el Banco Central compró más de US$ 14.000 millones y que las necesidades de divisas están cubiertas. Destacó la prórroga de los vencimientos en pesos y el impacto del superávit comercial.

El Gobierno nacional buscó llevar tranquilidad a los mercados al asegurar que no habrá episodios de volatilidad cambiaria durante el año electoral y descartó de plano cualquier retraso en la cotización oficial del dólar. El secretario de Finanzas, Federico Furiase, remarcó que el equipo que lidera Luis Caputo diseñó un esquema preventivo para blindar la economía frente a cualquier contingencia política o financiera que pudiera surgir durante 2027.
En declaraciones a Radio Rivadavia, el funcionario precisó que el Banco Central logró acumular más de 14.000 millones de dólares en lo que va del año, lo que permitió consolidar una posición de reservas favorable. En esa línea, Furiase enfatizó que las necesidades de divisas del programa financiero se encuentran cubiertas tanto para el ejercicio actual como para el próximo, lo que le otorga al Estado margen de maniobra sin verse forzado a depender del crédito en los mercados internacionales.
A la par de la gestión en moneda extranjera, el titular de la cartera financiera puntualizó la estrategia implementada para descomprimir los pasivos en el mercado doméstico. El funcionario explicó que se llevó adelante un ordenamiento deliberado para postergar los compromisos en moneda local, logrando que más del 50% de los vencimientos en pesos venzan después de octubre de 2027, despejando el calendario previo a las elecciones generales.
Para apuntalar este escenario de previsibilidad, el secretario de Finanzas enumeró una serie de anclajes externos que refuerzan el balance estatal, entre los que destacó la vigencia del swap con China y las negociaciones bilaterales con Estados Unidos. A estos factores se suma una balanza comercial en niveles récord, traccionada tanto por los saldos exportables como por la suba del precio internacional del crudo, que trepó por encima de los 105 dólares el barril al calor de las recientes tensiones geopolíticas en Medio Oriente.